Me duelen los domingos sin ti, despertar y no encontrarte a mi lado, sentir frío y no poder abrazarte. Me duele todo aquello que vivo sin ti, y aunque duelas hasta la madre, aún así, yo te amo.
No te confundas, yo ya te solté. Te quiero y te extraño, pero no significa que te vaya a buscar otra vez. Yo también quiero paz, si el destino desea que estemos juntos, unirá nuestros caminos o de lo contrario nos separá para siempre.