#LasMujeresQueFaltan
María tenía 29 años, era madre de un niño de 4 años y de una niña de 7 y vivía en Antequera.
Con 16 años comenzó una relación con Antonio. Durante más de diez años sufrió su violencia en silencio, sólo se atrevió a denunciarlo después de que la encañonara con un arma.
En 2023 un juzgado dictó una orden de alejamiento. Hace apenas dos semanas, esa misma protección fue levantada porque, según la resolución, ambas partes lo solicitaron "de mutuo acuerdo".
Sin embargo, Antonio seguía teniendo acceso a sus hijos y los utilizaba para seguir amenazando y controlando a María.
El pasado 20 de julio dejó a los niños con sus padres y asesinó a puñaladas a María.
De qué sirve una orden de protección si el sistema termina retirándola sin garantizar la seguridad de la mujer?
Un juzgado especializado en violencia machista no puede hacer recaer sobre la víctima la responsabilidad de proteger su propia vida. Proteger a las mujeres no es una opción: es una obligación del Estado.
Cuando el sistema falla, las consecuencias las pagan las víctimas. El sistema debe rendir cuentas.
#JusticiaParaMaría
Tres mujeres asesinadas en veinticuatro horas.
TRES MUJERES ASESINADAS EN UN DÍA.
TRES
MUJERES
ASESINADAS
EN
VEINTICUATRO HORAS.
¡¡TRES MUJERES MENOS!!
No te acostumbres nunca a esto, por favor.
Que te duela.
Haz tu parte.
Ya es mala suerte que a todos vuestros colegas los metieran en el calabozo por una denuncia falsa y este señor esté en libertad después de dejar a su mujer en la UCI.
—“Me tengo que ir. Mañana mi hija juega su primer partido.” Hace unos años, habría sido el último en irse.
Otro pidió un café en lugar de otra cerveza.
—“Estoy entrenando temprano.”
El mismo que antes siempre proponía “una más”. Otro pasó media cena respondiendo mensajes. No porque estuviera distraído. Estaba hablando con su mujer, que acababa de acostar al bebé con fiebre. Y el último, el más callado de todos, apenas habló.
Al despedirnos me contó que esa semana había perdido a su padre.
Y que simplemente necesitaba estar un rato con nosotros.
Volví a casa pensando en algo.
Durante años creí que crecer significaba cambiar de amigos.
Ahora creo que crecer es aprender a querer a los mismos amigos en versiones distintas. Ya no somos los que cerraban los bares.
Somos los que preguntan si llegaste bien.
Los que celebran un ascenso.
Los que hacen silencio cuando hace falta. Los que entienden que cancelar un plan por un hijo enfermo no es una excusa. Es una prioridad.
Quizá la amistad no consiste en verse todas las semanas. Consiste en que, aunque la vida cambie a todos…
cuando finalmente vuelven a sentarse en la misma mesa, nadie tenga que explicar por qué sigue ahí.
Y eso, con los años, vale mucho más que cualquier promesa de juventud.
Que el calor es muy bonito cuando eres un chaval de 16 años con planes de piscina o tienes dinero para irte de vacaciones...por lo demás es una putísima mierda insoportable
Seamos sinceros: a nadie puede gustarle el verano. Lo que gusta es la playa, las comidas frescas, los aires acondicionados y las vacaciones. Es imposible que alguien despierte con una sonrisa y ganas de hacer algo cuando el termómetro marca +30º a estas horas.
Literal, es insoportable. Ser libre 2 días a la semana (con suerte) y 1 mes al año, mientras ves cómo se te va la vida, el tiempo para estar con tus seres queridos y la libertad entre 4 paredes, a cambio de una retribución que a día de hoy roza lo ridículo. Reitero: insoportable.
Nadie obliga a tener perros, si no vais a tener perros para que estén con vosotros y formen parte de la familia, pues no tengáis perros. Un perro es muy dependiente y necesita mucho cariño. Si no queréis ensuciar vuestra perfecta casa y ni siquiera entra, pues no tengáis perros😀
Hacer six seven no es vivir en la actualidad. Vivir en la actualidad es reconocer la libertad de las mujeres a abortar, la de la gente homosexual a casarse y la de la gente a decidir una muerte digna.