Fue tal la "golpiza" digital que recibió Trump que ahora se excusa y dice que la imagen realmente lo representaba como médico de la Cruz Roja.
Pero ni aún así, esa explicación tiene sentido.
Porque ni es médico ni es de la Cruz Roja.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, que se convirtió al catolicismo en 2019, le dice al Papa León XIV que sea "más cuidadoso" cuando "opine sobre asuntos de teología".
Si fuera un programa de comedia daría risa...
“¿Por qué creó Dios el mal?”
[Esta es probablemente la mejor respuesta que he escuchado a esa pregunta.]
Un profesor universitario preguntó a sus alumnos:
“¿Fue creado todo lo que existe por Dios?”
Un estudiante respondió valientemente:
Viernes Santo
Murió Vittorio Messori
Dios lo tenga en Su gloria
3 de sus libros que me marcaron para siempre:
1) Las Leyendas Negras de la Iglesia: https://t.co/wimNjjyKQ2
2) ¿Padeció bajo Pontio Pilato? https://t.co/TtXiP1xUJP
3) Dicen que ha resucitado: https://t.co/q4CxkDjMSK
Cuando un confundido te afirme que la "La Biblia es un libro de mitos escrito por hombres", vas a responderle lo siguiente:
1- "¿Fue escrito por hombres?". Solo en eso no te equivocas. Sí, fue escrita por 40 hombres.
2- Estos vivieron a lo largo de un período de más de 1.500 años.
3- Eso significa muchas generaciones de hombres: algunos vivieron en territorios alejados por miles de kilómetros (cubriendo una superficie de 5 millones de kilómetros cuadrados -la extensión total del Imperio Romano en su apogeo-, lo que hacía físicamente imposible la coordinación humana entre ellos), otros escritores nacieron antes de que algunos murieran y algunos murieron antes de que otros nacieran.
4- Entre todos vivieron en tres continentes diferentes (Europa, Asia, África).
5- Entre todos hablaban tres idiomas distintos (griego, hebreo, arameo).
6- Y, sin embargo, desde Génesis hasta Apocalipsis, existe una unidad de pensamiento fundamentado en la Verdad Objetiva, indiscutible.
7- La Biblia está profundamente interconectada en un despliegue coherente y continuo. La longitud de esta concatenación perfecta, con su número de versículos en cada capítulo tiene hiperconexiones con un mínimo de 63,000 conexiones.
8- Eso era literalmente imposible de hacer en esos tiempos donde acceder a libros y comunicarse con otros en tierras lejanas, tomaba años. A veces incluso, toda una vida.
9- Si esto fuera obra de un solo hombre, diríamos: “Este hombre es un sabio, un maestro”. Hoy, con todo el avance tecnológico y la información disponible, 21 siglos después, ni siquiera puedes meter a 15 personas en una habitación, pedirles que escriban un ensayo sobre un mismo tema y esperar que todos estén de acuerdo.
10- Hay una extraordinaria confluencia de estratos sociales, jerarquías, profesiones, oficios: los 40 autores no pertenecían a una misma élite intelectual. Entre ellos hubo reyes (David, Salomón), pescadores (Pedro, Juan), médicos (Lucas), recaudadores de impuestos (Mateo), pastores (Amós) y eruditos en leyes (Pablo). Sin embargo, pese a sus orígenes opuestos, el mensaje mantiene una coherencia doctrinal absoluta.
11- Hay variedad de géneros literarios. La Biblia no es un bloque monótono; incluye poesía, códigos legales, crónicas históricas, profecías, epístolas y literatura sapiencial. Que la unidad de pensamiento se mantenga incólume a través de formas literarias tan distintas, refuerza su carácter sobrenatural.
12- Fue solo la Iglesia Católica la que compila todo ese trabajo monumental de 73 libros y le confiere bajo la luz del Espíritu Santo orden, fundamento y PROPÓSITO.
13- Sobre la base de la ley moral, Natural y Sobrenatural de este conjunto de libros, se construye el pilar del Orden Civilizatorio de la Cristiandad.
14- Ha sido traducida a 3,800 idiomas.
15- El 99% de toda la humanidad ha tenido acceso a una Biblia.
16- Es el libro mas vendido del planeta con 7,000 millones de copias.
17- Es una prueba viva de resistencia histórica y martirio. Ningún otro libro ha sobrevivido a tantos intentos de destrucción sistemática. Desde las persecuciones de Diocleciano hasta los regímenes totalitarios modernos, la Biblia ha sido prohibida y quemada y sin embargo, sus transmisores prefirieron el martirio antes que alterar una sola coma del depósito de la Fe.
18- Tiene una apabullante exactitud arqueológica y geográfica. A diferencia de los libros mitológicos, la Biblia menciona ciudades, gobernantes y eventos que la arqueología moderna ha confirmado con precisión milimétrica.
19- Es un códice pues presenta el fenómeno de la "Equidistancia de Letras". Existen estudios estadísticos sobre el texto original que muestran patrones matemáticos complejos y códigos ocultos (criptografía) que atraviesan diferentes libros escritos con siglos de diferencia, algo que solo una mente sobrenatural pudo haber diseñado sobre el conjunto total.
20- Finalmente, es un mapa metahistórico de cumplimiento de profecías. Contiene cientos de profecías específicas (como las referentes al linaje, lugar de nacimiento y detalles de la Pasión de Cristo) escritas siglos antes de que ocurrieran, cuya probabilidad de cumplirse por azar en una sola persona es de una en trillones.
Si no puedes comprender ante tantas evidencias documentadas, demostrables, irrefutables, de que la Sagrada Biblia Católica, con sus 73 libros, es la Palabra de Dios, el enemigo te ha vencido: has permitido que sus engaños cercenen la sagrada facultad que te hace humano: tu pensamiento racional ordenado al bien, la verdad y la belleza".
(adaptación: Mar Mounier)
Floreció en Caracas la palma de Ceilán. Una planta que solo florece una vez en su vida y luego muere. Sembrada hace más de 50 años en el Jardín Botánico. Al final del video… las guacamayas
Este vídeo lo grabé la semana pasada. No lo subí porque me dió miedo.
Hoy antes de terminar este mes decidí regalarme la libertad de expresar lo que siento.
Agradecida por cada historia de libertad que también me ha hecho libre a mi ♥️
🗣️ Laurent Castro, profesor francés y ex preso político en Venezuela recientemente liberado, denunció:
“El Rodeo 1 funciona como un campo de concentración que va hacia un campo de exterminación”.
“No es una prisión donde uno tiene derechos ni acceso a abogados. Somos totalmente aislados durante meses… incluso años sin una sola comunicación con la familia”.
“Fui testigo de torturas con electricidad, ahogamientos con plástico e intubación forzada con el pretexto de nutrir a los prisioneros”.
Tortura de Estado. Crímenes de lesa humanidad.
“Un nuevo tipo de tortura… generar hemorragias internas en el sistema digestivo a través de tubos en la nariz y garganta”.
Esto no es una cárcel. Es una cámara de tortura.
Esto es Venezuela hoy. Esto es el chavismo.
Fuente: NTN24
#LibertadParaTodosLosPresosPolíticos
"LA GUARDIA NACIONAL SECUESTRÓ A MI MAMÁ Y A MI SOBRINA DE 2 AÑOS PORQUE SE IBAN DEL PAÍS Y TENÍAN DÓLARES"
Anaís Castro compartió su testimonio como venezolana de la situación en su país tras la captura de Nicolás Maduro y qué fue lo que la llevó a migrar a la Argentina.
¿Sabías que ahora en Animal Kingdom también hay arepas?
Muchos no lo saben, pero esta nueva incorporación forma parte de los preparativos para el 2027, cuando Disney abrirá una sección dedicada a América Latina, inspirada en la película Encanto. Se espera que tenga guiños a nuestro Salto Ángel, que incluso podría formar parte de una atracción llamada UP.
En este video te cuento esta y otras curiosidades de uno de mis parques favoritos de Estados Unidos, que por cierto es el más grande de Disney
“La Hispanidad no es una raza ni una lengua solamente; es una concepción cristiana de la vida, una manera de entender al hombre, a la sociedad y a Dios.” (Ramiro de Maeztu)
✍️🇻🇪 𝐂𝐚𝐫𝐭𝐚 𝐚 𝐦𝐢𝐬 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐚𝐬 𝟔𝟎+: 𝐡𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐢𝐫 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚.
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Amigas mías,
mujeres de sesenta y tantos inviernos y veranos, guardianas del fuego doméstico y del fuego público, con las manos tatuadas de vida y la voz amasada por tantas despedidas: la Nueva Venezuela, nuestra Tierra de Gracia, nos llama por nuestros nombres completos, los de niña, los de madre, los de abuela, los de exiliada que aprendió a hacer patria en otro idioma, y nos pide algo simple y descomunal a la vez, que entremos sin pedir permiso, que ocupemos nuestro sitio en la mesa grande donde se reparte el pan y el porvenir, porque lo sabemos, ¡cómo no saberlo!, somos más que necesarias.
Nos educaron a mirar a los ojos, a dar gracias por el plato humeante, a distinguir la mentira como quien reconoce una sombra en la pared, a tender la cama aunque el mundo fuera un torbellino, a aprender los oficios de la decencia: coser una herida con hilo fino, leer entre renglones, escuchar el rumor de la calle y traducirlo en acciones de a centímetro, a sostener una casa con sueldo o sin él y la dignidad al alza, a despedir a los nuestros en aeropuertos con la sonrisa firme y el corazón vuelto un nudo marinero que nunca se suelta del todo; aprendimos, además, a rehacer la vida sobre la mesa de la cocina de otro país, con una taza de café que no era el de antes pero calentaba igual, y unas ganas testarudas de alumbrar el día con lo que hubiera, trabajo, humor, oficio, fe, vecindad aprendida a golpes y a abrazos. También trabajamos décadas, dirigimos equipos, levantamos proyectos, enseñamos oficios y ciencias, negociamos en dos idiomas, hicimos empresa y emprendimiento, y ahora, aún retiradas, conservamos la pericia, las redes y la calma que solo dan los años.
No nos vengan con que la edad es una barrera: la edad es un archivo vivo; en nosotras duerme la receta del pan y la sentencia justa, el olor del libro nuevo del primer día de clases y el silencio obstinado con que se cruzan los desiertos; sabemos, porque lo vivimos, cómo se nombra el miedo para que pierda su filo, cómo se sostiene a una amiga por teléfono en la madrugada, cómo se negocia con la vida cuando las cuentas no alcanzan, cómo se mantiene la esperanza como una lámpara de aceite que nunca se apaga porque cada día recibe una gota de cuidado; sabemos, y ese saber, tan concreto, tan corporal, es capital fundacional para la patria que regresa.
La Nueva Venezuela no será obra de jóvenes solos ni de tecnócratas con sus gráficos impecables ni de discursos redondos que no conocen el barro, será una casa levantada por muchas manos y, en ese andamio que se arma al amanecer, nuestra generación sube ligera, con la memoria por herramienta, con la risa que desarma la soberbia, con el pulso de quien crió hijos en tormenta y aprendió a mirar el horizonte sin pestañear, y con la experiencia serena de haber sostenido a nuestros compañeros cuando el ánimo les pesó como plomo, de haberles dado asiento en nuestra fortaleza mientras les regresaba la esperanza, de haber cuidado en silencio esas tristezas que no saben nombrarse; traemos a la mesa una ciencia silenciosa, la de ordenar el caos sin alboroto, la de convertir un pasillo en escuela, la de abrir bibliotecas en carteras, la de juntar moneditas para el milagro de una beca, la de acompañar al enfermo sin ruido, la de convertir el duelo en compañía.
Me preguntan: “¿Qué puedo hacer yo, que ya me retiré de mi profesión?”, y yo les digo, con la certeza de los años, puedes convertir en obra cada centímetro de tu biografía; puedes apadrinar una maestra con una llamada tierna y una transferencia pequeña pero puntual que se vuelve salvavidas; puedes encender una sala de lectura en tu sala, una alfombra, diez libros, dos adolescentes y un termo de té y allí comenzar el país; puedes ser madrina de una muchacha que necesita una brújula y prestarle la tuya, que está curtida y no falla; puedes hacer de tu WhatsApp una red de auxilio, de tu libreta una lista viva de quién necesita qué, de tus mañanas un taller de oficios pequeños que reparan lo grande, zurcir, ordenar cuentas domésticas, enseñar a tramitar sin humillaciones, traducir papeles, leer en voz alta los derechos humanos; puedes visitar a una abuela sola y convertir su cocina en embajada de la ternura; puedes sembrar un huerto en el patio de la escuela, juntar semillas, regarlas con paciencia y enseñar a esperar; puedes organizar una romería mínima, cinco vecinas y una calle que barrer, para que el barrio o la urbanización recuerden que la belleza también es deber.
Y si aún dudas, mírate las palmas de las manos, tienen líneas como ríos viejos que aprendieron a no desbordarse, y en esas líneas está la cartografía del país posible; recuerda la niña que fuiste, con los zapatos lustrados para el lunes, recuerda la mujer que firmó contratos, que despidió a sus padres, que hizo la maleta para cruzar océanos, que sostuvo a un nieto con fiebre con la serenidad de quien conoce los remedios invisibles; todo eso que sabes es un don y, en este momento de retorno, el don pide servicio, no aplauso.
Propongo, sin membretes ni pompas, una alianza suave y poderosa, cada una elige tres verbos que la representen, cuidar, enseñar, acompañar; cocinar, escuchar, organizar; coser, leer, orientar, y los pesa en la balanza amorosa de sus diez horas al mes; cada una adopta un lugar concreto, una escuela, una calle, un comedor, una capilla, un consultorio, y se ofrece con humildad y constancia, porque las revoluciones verdaderas se hacen con calendarios y cariño; cada una convoca a dos más, y así, como siempre hicimos, de boca en boca, de mesa en mesa, crece la urdimbre que sostendrá el techo común.
Venezuela nos necesita enteras, con nuestras arrugas como condecoraciones, con el cabello blanco como estandarte de luz, con las rodillas que crujen pero avanzan; nos quiere presentes, no como recuerdo de un país que fue, sino como partera del país que nace; y nosotras, que aprendimos a abrir puertas con horquillas, sabemos que no hay cerradura capaz de resistir a una mujer que decidió servir; es hoy, amigas, hoy cuando la patria se acerca, despeinada, cansada, hermosa, y nos pide agua, pan y compañía para el camino.
Levántense, hermanas mías, pónganse el collar de perlas o el delantal de batalla, da lo mismo, ambos brillan, y salgan a la calle con paso de fundadoras; no venimos a pedir un lugar, venimos a abrir la casa, a encender las lámparas, a poner flores en jarras grandes, a repartir manteles y trabajo; la Tierra de Gracia nos estaba esperando, y nosotras llegamos con lo mejor de nuestra vida a cuestas.
Con amor que no se agota y un país entero en el pecho,
Elizabeth