Hoy entrevisté a un caso ejemplar de movilidad social ascendente y me dijo que algo que le cambió la cabeza respecto a sus sueños fue interactuar con gente de guita cuando entró a la universidad. Es sorprendente lo poco que se entiende la guita frente a personas que crecieron escuchando sobre negocios e inversiones. Hay capital cultural y social en la relación con la guita (¡qué novedad!). Pienso entonces... la educación financiera es igualadora y necesaria, sí. Pero, ¿se la puede usar para equiparar horizontes de lo imaginable distintos? ¿cómo pensás la guita cuando no la conocés? ¿cómo hacés una educación financiera seductora y realista en un sistema educativo tan golpeado? Porque, por ahora, los que capturan la imaginación (y educan) son los vendecursos y cryptochantas. Es una guerra cognitiva.
I saw a post on Reddit that said, “When you walk through a museum, you’re not just looking at art. You’re moving through centuries of people trying to explain love, grief, power, beauty, and belonging.” I don’t think I’ve ever seen a museum described so beautifully.