Me fascina como la totalidad del país esta de acuerdo en que la selección no está jugando bien al fútbol pero elegimos fingir demencia e ir para adelante porque no queda otra que confiar en que Montiel por Molina es el mejor cambio de todos los siglos.
La obsesión por "dejar ir" y "soltar" nos está volviendo incapaces de sostener nada. Ni el dolor, ni un compromiso, ni una mala racha. Hay cosas que no se sueltan, se atraviesan. Y huir de todo lo que pesa solo te deja vacío.