La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
nunca anhelé la paz como lo hago ahora. No quiero despertar molesta, enojada, amargada, sin energía o pensamientos negativos. Solo quiero ser feliz y estar en paz con todo.
No estás o estabas loca, solo estabas en una relación con una persona que siempre te llevaba al límite y fingía ser una víctima cuando colapsabas o reaccionabas ante sus acciones y actitudes