Mientras más creces, más te das cuenta que la felicidad está en las mañanas tranquilas, una vida privada, una mente en paz, un espacio limpio y personas que no te drenan.
Nadie será capaz de entender plenamente las batallas internas que has tenido que soportar para sanar, para crecer, para llegar adónde estás hoy; siéntete una persona orgullosa por la forma en que has luchado para salvarte a ti y reparar tu propio corazón.
Diciembre 28.
hoy leí: “aclarar las cosas para que la otra persona no sobrepiense también es responsabilidad afectiva”, y creo que todos necesitan leer esto.