Me tatué "paciència" en el brazo, así en valenciano, porque mi abuela siempre me decía "pasènsia, Eva". Tuvo agorafobia desde los 35 hasta los 50. Nunca lo supo nadie, viuda y con tres hijxs a su cargo, se lo calló y lo luchó sola. A mis 18 desarrollé agorafobia yo. La primera ->