Que este tremendo chalado tenga visibilidad dice mucho del IQ de quienes le contratan, quienes consumen su contenido y quienes le aplauden. Esa gente existe.
Se abarata la INTELIGENCIA: El informe elaborado por Citrini (y tan comentado en las últimas horas en los mercados financieros) describe un escenario en el que la rápida adopción de la inteligencia artificial acaba convirtiéndose en un riesgo macroeconómico de primer orden.
Según el informe, a partir de 2026, la sustitución acelerada de empleo cualificado por sistemas de IA impulsa la productividad y los beneficios empresariales, pero deteriora de forma estructural los ingresos laborales. El resultado es una desconexión creciente entre los datos agregados —PIB, productividad, márgenes— y la economía real del consumo, que comienza a mostrar signos claros de debilidad pese al aparente auge tecnológico.
El documento sostiene que la economía entra en un bucle de retroalimentación negativa difícil de frenar: las empresas reducen plantilla, reinvierten el ahorro en más capacidad de IA y profundizan la automatización, lo que presiona aún más el empleo y el gasto de los hogares. Sectores enteros basados en la intermediación y la fricción humana —software, servicios profesionales, plataformas digitales, pagos, seguros o inmobiliario— ven erosionados sus márgenes cuando los agentes de IA optimizan precios y decisiones de forma automática. Lo que inicialmente se percibe como un problema sectorial termina trasladándose al conjunto de la economía, afectando a la inversión, al crédito y a la confianza.
La pérdida de ingresos de los trabajadores de mayor renta —responsables de una parte desproporcionada del consumo— acaba tensionando el sistema financiero. El informe señala riesgos crecientes en el crédito privado, en aseguradoras expuestas a deuda tecnológica y, de forma más preocupante, en el mercado hipotecario, tradicionalmente considerado el activo más seguro. La conclusión es que la crisis no es cíclica ni resoluble únicamente con estímulos monetarios: es estructural y deriva del abaratamiento radical de la inteligencia.
¿Cómo lo veis?
La presión para los redactores no viene únicamente del clickbait, sino desde el deseo de retener a los suscriptores. Estos pagan demasiado a menudo por encontrarse con perspectivas que encajan en su visión del mundo o por leer lo que a ellos les gustaría escribir. Lo describió bien Izabella Kaminska en un post de X la pasada semana: “Decir a los lectores lo que no quieren oír mata clics y provoca cancelaciones de suscripciones. Así que, o intentas ser todo para todos y aun así terminas molestando a todo el mundo, o redoblas la apuesta por la audiencia que sabes que te recompensará".
Hay consecuencias para el periodismo, ya que los medios se posiciona en sus nichos y cada vez acogen menos posturas que no ratifiquen las visiones políticas o morales de sus lectores, se genera una dinámica social perversa: la pérdida de contacto con la realidad.
Esto afecta aún más a las élites. No es que los medios practiquen el clickbait y traten temas banales para aumentar su número de lectores entre las masas, sino que están produciendo propaganda segmentada para unas élites que quieren vivir fuera de la realidad.
@alb_olmos A mi no le llamaba la atención ver una película sobre el creador de Facebook. Al final la vi y resultó ser una película entretenida con mucho ritmo y con una bso increíble