Resulta que los estudiantes son terroristas, los profesores son terroristas.
Ya se escuchó ese discurso y [spoiler] fue en la época más oscura de este país.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.