Ser cabeza tiene que ver más con amar, servir, guiar, liderar que con mandar y ser servido. Si quieres ganar el derecho a liderar, no puedes evadir la responsabilidad de servir.
Antes de que las cosas mejoren a veces Dios permitirá que empeoren, pero es solo para que cuando Él obre, todos tengan que reconocer que el milagro que ha de acontecer, no fue por causa del hombre sino por causa de Él.
Gracias Dios por los planes que han cambiado en mi vida, gracias por las respuestas no esperadas, por los días de dolor, por las pruebas en el camino, por lo bueno y lo no tan bueno.