creo que maduras muchísimo cuando te das cuenta que a veces no hay nada que hacer al respecto, solo esperar a que el tiempo hable por sí solo y la verdad salga a la luz, en vez de pelear por demostrar algo
Suelta. Deja que marchite. Deja que se vaya. Suelta con gracia. Suelta a tiempo. Suelta así sea triste. Siempre es un alivio dejar que se vaya lo que ya no pertenece vivo.
Retírate de la misma forma en que llegaste: alegre, genuina, con buenas intenciones y en paz. Seguramente fuiste el golpe de suerte que jamás volverán a tener.