La conocí en la playa, me dijo que vino con sus amigas de vacaciones a alocarse un poco. Estaba borracha y se le notaba que quería algo más, la invité a mi casa y pronto la tenía abierta, viendo con su carita de putita inocente como la parto en dos.
Estaba deliciosa la turista.
La encontré borracha en un bar, siempre le había llevado ganas a pesar de ser mi prima y esa noche se veía más deliciosa de lo normal, la invité a mi apartamento y aceptó con una sonrisa pícara en el rostro
Sentir su estrecha vagina en mi pene ha sido lo más placentero de la vida
Todos conocemos a esa chica con cara de niña buena, lentes de secretaria y alma de puta. La mía es mi hermana
Pasé años oliéndo sus tangas a escondidas, pajeándome con su olor. Hasta que se me dio: la cogí. Y desde entonces no paro de montarla, sí, lo acepto me llevé su inocencia