Cada día me pesa un poco más el cuerpo,
Cómo si los huesos llevarán siglos sin descanso,
Cómo si la sangre dudará en seguir su curso,
Y yo, apenas sombra de lo que fui, avanzo.
Y yo, que quiero seguir,
Me arrastró con la dignidad de quien lucha,
Aunque mi reflejo me mire con lástima
Y mis pasos titubean como hojas en tormenta.