“¿Seguro que no?”
Que lo mire así solo hace que la smug smile de los labios del caballero incremente ligeramente.
“¡Discúlpame~! Solo me alegraba de volver a verte por aquí. ¿De nuevo a ver al dragoncito?”
¡Le alegra que sepa al fin deletrear! Esas clases de Sumeru funcionan.
Oh, vamos. No debe tomárselo todo como si fuese un ataque.
Se ha tomado unas confianzas increíbles y ha pasado su brazo alrededor de los hombros del estudiante, sí.