Desde la explosión por el épico 3-2 hasta el pitazo final con invasión de cancha. Tres minutos en el summum. Calificarlo de delirio es poco. Mejor decir Boca.
Desde la explosión por el épico 3-2 hasta el pitazo final con invasión de cancha. Tres minutos en el summum. Calificarlo de delirio es poco. Mejor decir Boca.
Esta es fuera de joda la farmeada de aura definitiva, la carita que pone mirando el 5-0 frente a Cristiano y caminando como si la pija le pesara media tonelada.