un día se te quita el miedo de perder a las personas, de empezar de cero, te vuelves adicta a tu tranquilidad y aunque a veces la soledad duela y los nuevos comienzos sean difíciles, entenderás que siempre vas primero y que por nadie vale la pena apagarse, descoserse o romperse.
a veces me encuentro echando en falta a personas que pasaron por mi vida y quise mucho, aun que realmente no añoro a la persona, sino a una versión antigua suya que ni siquiera existe en la actualidad.
ni si quiera existe la versión de mi misma con esos recuerdos, ahora mismo.