No sé qué me indigna más, si los escándalos de corrupción que salen a diario sobre el PSOE o el hecho de que no haya consecuencias. Ni dimisiones, ni ceses, ni detenciones.
Lamine Yamal nació en España. Topuria no. Y aun así, creo que muchos españoles sienten una conexión especial con Topuria.
No por dónde nació, sino por cómo habla de Espa��a. Habla con orgullo, con agradecimiento, y se nota que se siente parte de este país.
Por eso no me gusta cuando llaman racista a todo el que piensa diferente. Porque si España fuera un país racista, un hijo de georgianos nacido en Alemania jamás se hubiera convertido en uno de los deportistas más queridos del país.
Viéndolo desde fuera, tengo la sensación de que para muchos españoles el origen importa menos que la actitud. Que alguien quiera formar parte de España, la respete y valore lo que este país le ha dado.
Millones y millones de mujeres no nos identificamos con esta tribu del tambor.
Por mucho que los medios de comunicación digan que son las representantes del 8M, estas individuas no representan a nadie.
Hacen el ridículo con un tambor
Srta. Santaolalla, a ver si me aclaro, llamar negro a un sr. de Camerún o moro a un magrebí es delito de odio.
Pero llamar facha y Mondongo a Bertrand Ndongo, camerunés, negro y de derechas, es libertad de expresión.
Sácate los implantes del pecho y póntelos en el cerebro.
El presidente de un país que es capaz de felicitar cada año el Ramadán a los musulmanes de España, pero es incapaz de felicitar la Semana Santa o la Navidad como fiestas cristianas, no es el presidente de España, ni representa su idiosincrasia, sino el Presidente de Marruecos.