Le repeti al destino déjame aquí se lo grite de en la cara y el muy bastardo me hizo caso ahora estoy estancada en mi confort buscándole de nuevo rogando piedad del temor a la vida quizá solo me hace falta hacerle caso a su materialización en ÉL.
Aunque la vida duele las personas se van, nuestro universo es único al final estamos solos esa nada es lo todo todo lo que nos compone nos construye que no necesitamos una deidad fuera de nosotros que la adoración a una imagen es irreal e irrelevante, nadie va a bajar a salvarnos