mi primo me marco para decirme que si salimos y no tengo ropa limpia, ni tenis secos, o sea, yo no pensaba estar aquí hasta el sábado, pero aquí estoy armando un outfit con ropa de mi primo para ir de antro.
Mi corazón se vuelve loco al sentir, con cada cachito de mí, la certeza de que tú y yo, en este inmenso rompecabezas al que llamamos vida, somos dos piezas que van juntas.