la pasión no se representa en el cine como antes y consecuentemente nos inclinamos hacia otras formas de expresión de intimidad hemos perdido patrimonio de la humanidad
Kenny Ortega me dió la infancia más feliz que una niña puede tener, es muy triste que hoy nadie recuerde que los niños merecen mega producciones como estas, vestuarios impecables, brillos, música, performances, bailes y amor.
Gracias, Kenny