nadie habla de lo agotador que es vivir en ese espacio entre "las cosas mejorarán" y "no puedo más con esto". Es como si tus emociones estuvieran en constante cambio, dejándote esperanzada y derrotada al mismo tiempo.
Soy el tipo de mujer que atraviesa sus días más difíciles en silencio. No me quejo mucho, no siempre pido ayuda y rara vez me desahogo. Cargo con mi propio peso y siempre voy por la vida con la mentalidad de “yo veré cómo lo resuelvo”