El equipo detrás del anime Yani Neko reveló en un programa especial que la serie animada se produjo sin ninguna expectativa de generar ingresos económicos durante su fase de planificación.
A pesar de no tener un futuro comercial claro, el estudio apostó por la chica gata adicta al cigarrillo y la vida caótica. El riesgo valió la pena tras recibir grandes elogios del mismísimo Makoto Shinkai.
El éxito de la serie fue tan repentino que la demanda terminó agotando el manga por completo en las tiendas de Japón, obligando a la editorial a reimprimir los 13 volúmenes de la obra.