Una chica compartió su experiencia al ser detenida por seguridad en el aeropuerto para un control de equipaje durante sus viajes. Mientras esperaba en la cinta de equipajes, un perro detector no dejaba de olfatear su bolso. Aunque sabía que no llevaba nada ilegal, su mente luchaba con 7.749 escenarios en los que narcotraficantes podrían haberla incriminado. Cuando la seguridad abrió su equipaje, descubrieron un paquete de golosinas para perros: resultó que eran bocadillos que había comprado como regalo para su propio perro en casa. 😂😂 Al salir, escuchó al oficial regañar al perro: “¿Podrías tomarte esto más en serio? ¡Ni siquiera te hemos descontado el sueldo!”