"Dios nunca nos ha prometido salud, éxito ni tranquilidad. Pero Él sí nos promete algo mejor: Él promete hacernos más amorosos, puros y humildes, como Cristo. En resumen, la voluntad de Dios para ti y para mi es que seamos santos y que nuestra alegría esté en Jesús"
Jesús les dijo, "Ahora están tristes, pero cuando Yo vuelva a verlos se alegrarán, y nadie les va a quitar esa alegría". Juan 16:22
Terminó la batalla y llegó a Casa. Algunas de sus últimas oraciones: “Estoy agradecido por el tiempo que me has dado, pero estoy listo para ver a Jesús. No puedo esperar para ver a Jesús. Envíame a Casa”.
Nuestras palabras fallan para expresar nuestro agradecimiento por la vida y el ministerio de Timothy Keller. Por su impacto en las vidas de muchos en la familia Poiema. Por su claridad al expresar el evangelio, y siempre apuntarnos a Cristo. Por sus libros y las múltiples veces que nos han impactado cada vez que los volvemos a leer. Su amor por Jesús era tan palpable en su predicación y en sus libros, que imaginar ese encuentro con su Señor llena nuestros ojos de lágrimas.
Gozo. Esperanza. Gracias Señor.
Hoy tuvimos un incidente con una fuerte fuga de gas, que solo terminó en una leve intoxicación, en mi mente todo el día no he dejado de pensar que hubiera pasado si...
Pero también no he dejado de agradecer el cuidado de Dios en nuestra vida. 🙏🏽