Una mujer que trabaja más de 40 horas a la semana, pagándose su propio cabello, uñas, alquiler, comida, gasolina y manejándolo todo por sí misma, no puede encajar en el estereotipo de mujer "suave y delicada" que muchos esperan.
Y no, no puede ofrecerte paz cuando está en modo de supervivencia.
Mi mamá nunca compraba nada para ella. Siempre decía que no lo necesitaba. Yo creí que era desinterés. Hoy entiendo que era renuncia. Cada prenda que no compró, cada gusto que pospuso, era una forma silenciosa de elegirnos. Y yo crecí sin notar que su sacrificio se acumulaba en ojeras, en dolores de espalda, en cansancio crónico. Ahora que tengo dinero para darle lo que quiera, ya no quiere nada. Y eso duele s más que cualquier carencia que tuvimos.
Los influencer fit que viven en el gym NO deberían ser tu referencia.
Tú trabajas 8 horas o más, aguantas hambre, tráfico y aun así sacas fuerzas para entrenar y prepararte tu comida. Eso es disciplina real.
#ElNuevoEcuador | Creamos el programa ‘Miércoles Académicos’, como un mecanismo de aprendizaje y desarrollo profesional enfocado en la actualización y mejora constante de habilidades del personal asistencial.
➡️ El tema de hoy: <Reanimación del Choque Séptico ‘Andrómeda II’>.
Todo se resumen en quien llamas cuando sales del médico, cuando terminas ese examen, cuando te pasa algo bueno, cuando te ocurre una anécdota divertida o cuando necesitas hablar.
3 años - Mamá, te quiero.
10 años - Mamá, no te soporto.
16 años - Mi madre es muy fastidiosa.
18 años - Me voy de esta casa.
25 años - Mamá, tenías razón.
30 años - Quiero ir a casa de mamá.
50 años - No quiero perder a mi madre.
70 años - Dejaría todo por tener a mi mamá aquí conmigo.
Sólo tienes una mamá. Cuídala cuando aún está viva.