En el primer mundo las fiestas se hacen cuando se ganan los títulos, no antes. Vosotros en cambio celebráis cualquier cosa, como por ejemplo tener más de dos platos de comida al día
"España tiene miedo"
"España tiene miedo" es lo que, hace no más de 9 horas, estaba coreando una oleada de argentinos en Puerta del Sol congregados bajo su, salta a la vista estando empadronados en Paseo de Recoletos, sentimiento patrio.
Argentina no se conforma con realizar la hazaña que sólo Brasil e Italia fueron capaces; quiere salir a las calles de todas las ciudades Europeas de las que tan ciudadanos se sienten tras haber comprado un piso con La Mano de Dios, increpar al pobre latero que esté en calle Hermosilla ganándose el pan por no tener Cerveza Quilmes y recordar a "los pibes de Malvinas" mientras "los pibes de Rosario" sobreviven a final de mes comiendo arroz con sal.
Nada les impide ganarnos, realmente. Argentina llega, más que motivada, a por su segundo Mundial consecutivo. Tiene a la FIFA apretándoles la mano entre bambalinas, al astro del Clembuterol, la ayuda tecnológica de Palantir y el apoyo mediático de Soros... ¿qué podría salir mal?
Pues que ya es mala suerte que justo a su rival le encante ser eso que puede salir mal.
España es esa selección que, por lo que sea, nunca sale en los carteles oficiales de las competiciones como protagonista, la mitad del equipo actual no tenía la cara hecha en el FIFA hace 4 años y nunca aparecerá Dani Olmo en un post de 433 si ese día da una asistencia un mediapunta belga de 18 años al que haya que echar el ojo esta temporada tras el interés de Besiktas y Fulham. Pero España sabe hacer algo como nadie: molestar.
Molesta que el afterwork en España sea sentarse al fresco con una Estrella Galicia, unas patatas aliñadas y una conversación con tus 3 colegas reventaos que irremediablemente culmine con un "bueno macho esto es como todo", mientras afterwork en el resto del mundo signifique "pilates, mindfulness y a las 8 de la tarde en la cama después de estar a gritos con mi mujer a la que odio porque la única validación que necesito es la de mi jefe y la del banquero cuando le digo que no voy a tener hijos para meter los ahorros de la universidad a mi fondo de pensiones"
Molesta que salir de fiesta en España sea cruzar miradas un viernes a las 6:30 en la Linea 7 con la gente que sale a trabajar mientras el trabajo más duro que tienes tú por delante es explicarle a tu madre el aliento a salsa blanca mezclada con Smirnoff, a tus colegas por qué la cobra que te hizo la serbia de Erasmus que llevabas camelándote toda la noche ha sido "una lección de resiliencia" y a tu padre por qué desheredar a un pobre joven de 25 años es un error financiero irreparable.
Molesta ser de un país donde preguntes por el concepto "remontada" y un madrileño te explique aquella semifinal de Champions donde se abrieron los cielos de Chamartín para que un recién entrado Rodrygo diese la vuelta en 6 minutos al marcador que dominaba el invencible Manchester City mientras un catalán te cuenta cómo Sergi Roberto, SERGI ROBERTO, empujó un imposible 6-1 en la Ciudad Condal para ganar por la mínima al Paris Saint Qatar.
Molesta, en general, que ellos nunca puedan ser nosotros. Y no sólo eso, si no que lo sepamos, y nos jactemos de ello.
Que sí, que podrán hacer barullo, podrán convocar a medio Buenos Aires en Nueva York después de embargar el coche por dos billetes de American Airlines y un hotel cápsula en Queens, pero cuanto más ruido, mejor. "Ladran, Sancho, señal que cabalgamos"
Ruido hacen los que saben que no pueden convencer. Sólo un país que quisiera intentar la épica con De Paul, Otamendi y el resto de Jubilados Sin Fronteras en la línea de 4 sabe que tiene que ganar la guerra mediática. Y que la ganen, porque tener likes en Twitter no va a impedir encontrarse en la final a una banda de 26 enfermos liderados por un riojano que sale a rezar el rosario con puntualidad suiza mientras un negacionista confeso del cáncer de piel, de la lactosa y de quedarse andando en un contragolpe le hace el café con mantequilla a sus dos compañeros, un pitbull encarnado de neocani terrasenc y un bandido que tiene encandiladas a las mocitas entrando en el minuto 72 con el pelo como Michael Phelps después de nadar los 200 mariposa y que acaba de enterarse a las bravas de que el amor de su vida jamás será una acólita de Charlie Kirk. Y eso que de momento sólo he nombrado suplentes.
Unai, Laporte, Pau Cubarsí, Cucu, Pedro Porro, Rodri, Olmo, Fabián, Baena, Oyarzábal. Y el inevitable.
No hay negociación posible; si se da la remota posibilidad de que un equipo con Tagliafico de titular nos juegue un encuentro de tú a tú, será la última vez que me veréis viendo un partido de fútbol.
Sólo vale ganar, ganar, ganar, ganar y volver a ganar.
A terminar lo que hemos venido a hacer y pirarnos, que al otro lado del charco no se nos ha perdido nada.
Nos vemos el 19.
Que gane el mejor. El mejor de España el MVP, me refiero porque... ¿acaso hay dudas de lo otro?
Rodri
Si les GUSTA el fútbol y tienen 4 minutos, siéntense y DISFRUTEN
ASÍ se juega a este deporte
Don Rodrigo Hernández, Balón de Oro español. https://t.co/dUSADY9sD9