@La_SemiYA_dl_VD Es una desfachatez.
Estudiar a expulsarlos a todos. Y estudiar una buena gestión de salud pública para los ceutís, con respecto a todas aquellas enfermedades traídas por los migrantes.
Fin.
Sr. Haddad,
Gracias de nuevo por el tono. El debate serio se distingue precisamente de la propaganda cuando se atiene a los hechos verificables y no a marcos narrativos cómodos.
Usted habla de una «divergencia histórica» sobre Ceuta y Melilla. Permítame ser claro y preciso, sin ambages: no existe tal «divergencia histórica». Ceuta y Melilla nunca formaron parte del Estado marroquí. Melilla pasó a la Corona de Castilla en 1497. Ceuta fue conquistada por Portugal en 1415, se integró a la Monarquía Hispánica con la Unión Ibérica en 1580 y, cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, los ceutíes eligieron permanecer bajo la Corona española. Esa decisión quedó formalizada y reconocida internacionalmente en el Tratado de Lisboa de 1668.
El Marruecos moderno como Estado independiente nace en 1956. De ello no hace ni siquiera cien años. Además, la dinastía alauí, que rige actualmente en este área geográfica, se consolida en el siglo XVII, después de que ambas ciudades ya fueran españolas de forma ininterrumpida. Antes de eso existieron sultanatos, dinastías bereberes y entidades fragmentadas en el norte de África; no un Estado-nación marroquí con soberanía efectiva y continuada sobre esos enclaves.
Hablar de «divergencia histórica» como si se tratara de un territorio arrebatado a un Marruecos preexistente es, sencillamente, un anacronismo; más incluso que un anacronismo, es una reclamación política contemporánea, producto de su afición a las teorías de la deconstrucción. Nunca será un hecho histórico. Ceuta y Melilla eran españolas (o portuguesa en el caso de Ceuta) mucho antes de que existiera el Marruecos que usted representa. Antes, incluso, de que naciera la inmensa mayoría de las naciones-estado modernas.
Usted invita a mirarse al espejo. De acuerdo, todas las naciones pueden hacer autocrítica, pero esta no convierte en «divergencia histórica» legítima una reclamación que se basa en la proximidad geográfica y en una narrativa posterior a 1956 de sed expansionista. La soberanía no se diluye por vecindad ni por reiteración, y mucho menos por falsedades históricas.
Los países serios gestionan diferencias sobre la base del derecho internacional, los tratados y la posesión efectiva secular, no inventando la historia para convertir en «territorio pendiente» lo que nunca les perteneció como Estado.
Ceuta y Melilla son y serán siempre españolas, y punto. Lo son y lo serán siempre, no por estereotipo, sino por hechos documentados desde hace más de cinco siglos.
-Hay una pandemia y cierran el Parlamento.
-Hay un golpe de Estado e indultan y amnistían a los golpistas a cambio de votos.
-Hay una riada, abandonan a la población afectada y "si quieren recursos que los pidan".
-Hay un apagón, no dan explicaciones y tenemos que pagarlo entre todos.
-Hay un descarrilamiento con 46 muertos y el ministro de Transportes roba piezas de la vía para tratar de ocultar su responsabilidad.
-Hay una invasión de Marruecos, felicitan a Marruecos y se van de vacaciones.
La izquierda española es una desgracia.
@Cyandeceres@SrLiberal Mucho cuidado que en el momento que vacilas llamando sionista a alguien, te deja de seguir sin motivo alguno, porque se ofenden.
¿Verdad? 😏
Se les ve a leguas.
¡Grande, Carlos!
Vamos a jugar @grok
basado en todas mis publicaciones y teniendo en cuenta que soy una mujer, soy 😏:
- ¿Qué dictador?
- ¿Qué filósofo?
- ¿Qué personaje ficticio?
- ¿Qué político?
- ¿Qué figura religiosa?
- ¿Qué figura histórica?
- ¿Qué artista?