Se acerca a @missDankworth con una pequeña flor de un color rosa anaranjado, como cierto vestido, entre sus dedos para mostrársela.
—— Han salido en el jardín.
@missDankworth Al momento de ese beso en la mejilla, Rebbeca se quedó mirando a la contraria, descendiendo su mano por el brazo ajeno hasta alcanzar la cintura contraria y dejar una sutil caricia.
—— Hoy haré de la poli mala por ti. Pero no quiero ser quien siempre les dé la negativa +
@missDankworth Miró como Darlene intentaba decir algo pero no encontraba la manera.
—— No sabía que las pizzas se comían solo los fines de semana. Pero entiendo que no es bueno para ellos. ¿Les digo que no entonces?
@missDankworth El rubor fue inevitable y más en ese rostro pálido, justo donde la sonrisa que siempre le dedicaba se dejó caer.
La frase posterior le hizo llevar la mirada a la mano que colocó aquella flor, tomándola con la suya para acariciar justo donde estaba el anillo.
—— Me parece bien
@missDankworth —— Mi opinión experta dice que nunca ha probado la clarividencia con las flores. Pero está segura de que es algo positivo.
Y justo en ese gesto, pudo verse un atisbo de sorpresa en el rostro de la pelinegra, quien quedó mirándola como esos primeros días.
@missDankworth —— Sí, pero las he visto muy poco. Son raras y cuando crecen significa que algo está por llegar.
Le tendió esta sonriéndole como siempre le hacía al ver una reacción positiva de Darlene.
Se quitó las gafas para después llevar índice y pulgar a sus ojos. Había pasado horas metida en aquel libro y el cansancio hacía estragos. Al levantarse e ir a la habitación, pudo ver a @missDankworth contándoles un cuento a los pequeños y decidió ser una más apoyada en la puerta
@missDankworth ahora abrazaba a ella, mantenía en el calor de su cuerpo tan opuesto al de ella cuando su humor cambiaba. Continuaba las caricias en su nuca, despacio, con cariño, sin despegar la mirada de los azules ajenos.
—— He pensado que podríamos celebrar algo íntimo, aquí en casa. Así +
@missDankworth ganas rodeando el cuello de la contraria con sus manos, la que no tenía ocupada por la cajita de posó en un lado, dejando pequeñas caricias con el pulgar.
@missDankworth aquel si quiero.
Lo siguiente era organizar la boda, pero qué tenían que organizar realmente, los únicos invitados eran sus hijos y alguien que pudiera oficiar aquello en el lugar que escogieran. Y sabía del problema con Katherine.
Ese segundo beso lo correspondió con más +
@missDankworth misma frase a la par que asentía.
Rebbeca, cuyos azulados empezaron a aguarse, volvió a juntar sus labios con los de ella en un beso más romántico y pasional.
—— Me prometí que una vez dejase de ser un peligro para vosotros… Volvería para quedarme. Para siempre.
@missDankworth en un par de ocasiones… Trajo pérdidas consigo. Unas pérdidas que todavía guardaba en su corazón y a las que llevaría flores de por vida.
Las lágrimas en los ojos ajenos, el que se aproximase a donde ella estaba, todo parecía apuntar a un sí. Y así fue, respondiendo con la +