Todas las personas que llegan a tu vida, lo hacen por una razón recuerda eso. Aprende de lo malo y verdaderamente quédate con lo bueno, Dios sabe lo que hace.
Cuando uno sufre de un trastorno de ansiedad, el estómago se vuelve ñoña, es una acidez, una eructadera, gases y gases, cólicos, todo te cae mal y empiezas a pensar en enfermedades fatalistas, ¿Será que tengo un tumor? ¿Será que es algo incurable? En fin, los nervios de punta.
Regresas a casa, preparas café o abres un vino, te acomodas en tu lugar favorito con un buen libro.
Cada quien decide si eso es soledad o felicidad.
#Elbúhoanalista