Estás dejando de tomarlo personal. Estás entendiendo que no todo es sobre ti, que muchas veces el otro actúa desde sus heridas. Y ese entendimiento no es debilidad, es evolución. Porque ahora eliges la paz sobre la reacción, y eso es señal de que estás creciendo de verdad.
Nadie puede echarme mi pasado en cara.
Yo me siento en una mesa y te cuento todo de principio a fin.
Me hago responsable de mis errores y de mis caídas; ya hice las paces con las partes más oscuras de mi vida.
Así que lo que para ti es chisme, para mí es testimonio
Ayer por la mañana falleció un compañero de trabajo.
Recursos Humanos lo sabía a las 9:00 a. m., pero nos mantuvieron trabajando todo el día. Finalmente nos lo dijeron cerca de las 4:30 p. m., y luego tuvieron el descaro de decir: "Pueden irse temprano a casa si lo necesitan", sabiendo perfectamente que todos salimos a las 5:00 p. m. de todos modos.
Esta mañana, todo volvió a la "normalidad de siempre". Algunos de mis amigos están literalmente sollozando en sus escritorios, pero se espera que trabajen y sean productivos. No hay tiempo para el duelo.
Es una realidad fría. En una semana, la empresa habrá publicado su vacante en internet. En un mes, otra persona estará sentada en su silla.
Pero su familia, sus hijos, seguirán hablando de él todos los días; preguntarán dónde está papá. Su esposa lo llorará por años; él era el amor de su vida.
En el trabajo, solo somos un "recurso" que puede reemplazarse en una semana. En casa, lo somos todo. Deja de entregar tu mejor energía a un escritorio que te olvidará, y de dar las "sobras" a las personas que jamás lo harán.
Estás en el cielo pero, siempre me acuerdo de ti, en cualquier lado, en cualquier momento, día, y noche. Siempre miro al cielo, y me pregunto si me ves aún, y si me extrañas tanto como yo lo hago.
Me hubiese gustado que me vieras crecer más, que supieras que me está yendo bien, se que sigues conmigo, muchas veces te sueño y te abrazo. Donde sea que estés, cuidame siempre.
Te amo.