Algunas aclaraciones. Porque las noticias falsas y dañinas nunca se fueron.
El Hospital El Dique de Ensenada, es un hospital de rehabilitación y por su crecimiento en los últimos años empezó a brindar más servicios.
Tiene consultorios externos con diferentes prácticas, tiene internación, tiene terapia intensiva, además de ser el hospital de rehabilitación más grande de la provincia.
Por un lado que no haya guardia externa no quiere decir que no tenga personal de guardia, y por otro hay servicios y especialidades cuyos cargos no están efectivos y la vía administrativa y legal de pago es con “reemplazos de guardia” y no necesariamente están de guardia. Todo acorde a la Ley de Carrera Hospitalaria.
Es preocupante y a la vez muy sorprendente, como algunos no saben, no preguntan y así y todo difunden “hechos” que terminan siendo rotundas mentiras.
La fiaca que me da educar irrespetuosos no se los puedo explicar. Pero ahí voy.
Que sea de rehabilitación no impide que haya guardias. El hospital tiene internación y terapia intensiva. Para tener esos servicios tiene que haber médicos de guardia. Y eso se llama guardia interna.
Cayeron con un celular en la mano, haciendo una “cámara oculta” como si fueran héroes para “revelar presuntos mecanismos” sin saber cómo funciona un hospital.
Jaja. Me río para no denunciar, aunque… depende como me levante mañana. Puede ser.
A un año del fallo contra Cristina
Un año atrás se consumó una enorme infamia a la vista de todos: la condena de Cristina dictada por sectores del Poder Judicial tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real.
Cristina fue víctima de una larguísima persecución que desembocó en una condena arbitraria, desprovista de pruebas y por supuestos hechos que ni siquiera estaban entre sus competencias, usando un argumento jurídicamente absurdo: “no podía no saber”. Persiguen también a su familia y alimentan un clima de odio y violencia que tuvo su expresión más salvaje en el intento de asesinato que sufrió. A casi cuatro años del atentado, la investigación sobre quiénes lo planificaron, financiaron e instigaron brilla por su ausencia.
Los mismos intereses que impulsaron la persecución contra Cristina son los que hoy sostienen un modelo económico que destruye la industria nacional, pulveriza salarios y jubilaciones, recorta derechos sociales y laborales, y concentra la riqueza en cada vez menos manos. Todo esto ocurre mientras el presidente alimenta todos los días el odio y ataca los fundamentos sociales de nuestra democracia.
A un año de aquel fallo, ratificamos lo que verdaderamente no se puede no saber: Cristina es inocente y continúa injustamente detenida. Frente a cada injusticia y cualquier intento de disciplinar al campo popular, tenemos la obligación de defender la democracia y el derecho de nuestro pueblo a vivir dignamente, en una Argentina más justa.