Luego de meses de que todo el sistema de poder haya atacado al Gobierno de una manera inédita hoy tenemos: $447 palos de US$ comprados en un día, tasas bajando, inflación bajando, EMAE y economía creciendo, inflación bajando, tipo de cambio estable, reservas en niveles record, superávit fiscal, superávit comercial, empleo privado creciendo, pobreza bajando...alguién más esta viendo lo mismo que veo yo? Me parece que se dió vuelta la tortilla.
🚨🇦🇷 | El ministro de Desregulación de @JMilei, Federico Sturzenegger, se emocionó al hablar sobre cómo el kirchnerismo destruyó la Argentina al punto de expulsar del país a los más jóvenes:
"Si Argentina hubiera seguido con el gobierno anterior, le habría pedido a mis hijos que se fueran. Ahora los chicos están regresando. Eso es lo más increíble que estamos haciendo...".
“Desregular, entonces, no fue remover controles caprichosamente. Fue sacarle el lastre a un país que había olvidado cómo correr”.
Compartimos la columna del Ministro @fedesturze publicada en Clarín, sobre los fundamentos morales de la desregulación y la transformación del Estado.
https://t.co/8lCuHBwo8a
MODERNIZACIÓN LABORAL I. Para los que necesiten el proyecto de Modernización Laboral enviado al Congreso pueden encontrarlo en la página del Consejo de Mayo. VLLC!
https://t.co/ykFptaYXDI
MODERNIZACIÓN LABORAL II. Estas últimas semanas ha habido mucha discusión sobre el tema laboral. Ahora con el proyecto enviado por el Ejecutivo al Senado podemos comentar con precisión sus puntos más centrales.
Que tenemos un problema es claro. Argentina tiene casi la mitad de sus trabajadores en la informalidad y no creamos empleo formal hace una década. ¿Los más perjudicados? PYMES y jóvenes. Por ello el mandato del Presidente @JMilei fue claro: producir un proyecto que estimule el empleo formal en el entendimiento que un contexto que crea condiciones para la contratación es uno donde tanto empleadores como trabajadores ganan.
La Ley de Modernización Laboral busca entonces algo simple pero decisivo: más trabajo formal, menos litigio, más previsibilidad y menos cargas sobre la relación laboral. Y todo esto sin tocar derechos básicos como indemnización, aguinaldo, vacaciones, o jornada de 8 horas como se quiso hacer creer. Voy a presentar el tema en dos tweets. Uno primero (éste) de carácter general y un segundo donde punteo los temas más específicos.
Podríamos agrupar el proyecto en torno a cuatro pilares. El pilar para crear empleo, el pilar para subir el salario, el pilar para bajar la litigiosidad laboral, y el pilar para bajar los costos fiscales al trabajo y la producción.
Empleo. Se busca una modernización de las condiciones laborales remozando convenios colectivos en algunos casos de más de 50 años. Esto es lo que se conoce como la caída de la ultraactividad. También se cambia la prelación de los convenios: el inferior -de existir- prevalecerá sobre el superior. Esta vendría a ser una suerte de federalización de la negociación salarial, ahora posible para aquellos trabajadores que sienten que un convenio más general no toma en cuenta las particularidades de su empresa o región. Para ello se facilita la constitución de sindicatos de empresa que es acercar la negociación a los interesados directos que no son otros que los trabajadores de cada empresa. A su vez se baja la carga fiscal para nuevos empleos y se facilita un proceso de blanqueo de trabajadores. Por último, se construye un marco más adecuado para los trabajadores de plataformas que hoy trabajaban en un marco de incertidumbre legal.
Más salario. Se baja la carga fiscal con el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema de ahorro previo financiado con una rebaja de aportes previsionales, se reducen las cargas por OOSS y las cargas laborales para nuevos empleos. Para estos últimos la baja de costo fiscal es muy significativa. La caída de la ultractividad también obligará al convenio a revisar los otros ítems y cargas que pesan sobre la relación laboral.
Menos litigios. Por un lado, se pone en marcha el traspaso de la justicia laboral nacional a la Ciudad. Por otro se implementan una serie de cambios en la Ley de Contrato de Trabajo apuntados a dar más flexibilidad al trabajador, y evitar las sorpresas judiciales para el empleador (los discutimos en detalle en el próximo tweet). También se implementa el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que ya mencionamos.
Menores costos fiscales. El proyecto incluye una serie de mejoras impositivas que mejora la ecuación económica de la producción. Además de la baja en los costos laborales ya mencionados, se baja el impuesto a las ganancias corporativas y se permite la actualización de los quebrantos impositivos. También se incorpora un programa de incentivos de inversiones medianas que incluyen amortización acelerada y devolución de IVA.
Este proyecto fue el trabajo de un montón de gente que, por su cantidad, es imposible nombrar. Tuvo cuatro afluentes principales. Por un lado @MinCapHum_Ar y @MinDesreg_Ar, que trabajaron con el Consejo de Mayo para generar la primera versión del cuerpo legal. Por otro @MinEconomia_Ar que aportó los componentes fiscales relevantes para que la modernización se potencie. Los cuatro afluentes confluyeron en el trabajo integrador que hizo la Secretaría Legal y Técnica que tuvo la tarea de amalgamar, revisar y emprolijar. Todo esto al tiempo que se daba un debate más integral y amplio en el propio gobierno. Gracias a todos por un trabajo en equipo extraordinario que nos permite poner en discusión un proyecto verdaderamente innovador centrado en los trabajadores y orientado a crear empleo! VLLC!
MODERNIZACIÓN LABORAL III. El proyecto de reforma laboral cubre un amplio abanico de temas que abarcan desde el derecho individual, al derecho de trabajo colectivo, plataformas, trabajo agrario, asociaciones sindicales, etc. Repaso aquí algunos de los temas centrales.
1. Ámbito de aplicación: se da mayor claridad a quienes están incluidos en la Ley de Contrato de Trabajo.
2. Seguridad jurídica: reordenamos el corazón del sistema. El viejo principio de “duda a favor del trabajador” dejó de ser un salvoconducto para interpretaciones creativas: ahora aplica solo a dudas razonables de derecho, no a cualquier especulación. Y reforzamos la cosa juzgada: lo que se acuerda y se homologa, se cumple y se termina. No más juicios reabiertos años después. Previsibilidad para todos.
3. Se precisa la responsabilidad solidaria entre empresas: sólo responde la usuaria por lo que pasó mientras el trabajador prestó servicios ahí, y se aclaran los deberes de control en la subcontratación. Se termina con la aplicación analógica de convenios colectivos fuera de su ámbito.
4. Se define mejor qué es salario y qué no. Las propinas dejan de ser salario a todos los efectos. Se precisan los conceptos de remuneración “normal”, “habitual” y “mensual” para calcular la indemnización, manteniendo la regla de 1 sueldo por año, pero con parámetros claros que eviten sorpresas judiciales. Para evitar otra fuente de sorpresa judicial se específica la tasa a la cual tiene que actualizarse los juicios laborales.
5. Crear trabajo también es permitir que una empresa pueda reorganizarse sin estrés financiero. Para ello se crea el FAL (Fondo de asistencia laboral). El empleador aporta un 3% mensual sobre la base salarial que se financian con una baja de 3 puntos en su contribución al SIPA. En definitiva, la motosierra permite una baja del costo laboral.
6. Se permite que trabajadores y empleadores puedan acordar prácticas laborales que beneficien a ambos: vacaciones fraccionadas, salarios más flexibles, pagables en pesos o dólares y por más medios electrónicos.
7. Se permiten los préstamos con código de descuento de entidades bancarias antes prohibidos.
8. En los juicios laborales lo que los peritos cobran ya no será proporcional al juicio (generaba un incentivo a inflar los fallos) y las discapacidades deberán regirse por un baremo específico (evitando un margen de duda que siempre terminaba en juicio).
9. El recibo de sueldo pasará a incluir todos los rubros pagados por el trabajador y el empleador.
10. Fin de la ultraactividad. Para los convenios vencidos, las cláusulas de condiciones de trabajo siguen vigentes hasta el nuevo convenio, pero las clausulas obligacionales caducarán automáticamente y deberán ser renegociadas. A su vez las empresas dejarán de ser los agentes de retención obligados de estas cláusulas obligacionales. Los aportes a cámaras no podrán ser obligatorios en ningún contexto.
11. Además, tipificamos prácticas desleales (bloqueos, daños, amenazas) con sanciones reales, incluida, en caso extremo, la pérdida de personería.
12. Redefinimos servicios esenciales para que la sociedad no quede rehén.
13. Prelación. Se da prioridad a los convenios por empresa, provinciales y regionales sobre los nacionales cuando corresponda. La lógica es simple: no tiene sentido que un convenio pensado para el AMBA se aplique igual en economías regionales con otra estructura de costos y productividad. Es una verdadera federalización del trabajo.
14. Para que la prelación tenga efectividad se facilita la constitución de sindicatos de empresas. En otras palabras, se acerca la representación sindical al trabajador.
15. Se crea un registro laboral digital en ARCA que reemplaza libros y rúbricas, y pasa todo a un sistema único, moderno y trazable. Lo que esté registrado ahí vale para todos los organismos: se simplifica la carga administrativa y se termina con la peregrinación de trámites redundantes. Esto incluye la registración en la industria de la construcción evitando la doble registración con el IERIC (que continuará con sus tareas de fiscalización).
16. Argentina necesita nuevas formas de trabajar sin miedo a que la ley las destruya. Se crea un marco para trabajadores de plataformas con seguros y cobertura, sin forzar relaciones de dependencia artificiales. Nace el Programa de Formación Laboral Básica para quienes necesitan adquirir las competencias mínimas para incorporarse al mercado formal. Porque la libertad también es capacidad. Y derogamos la ley de Teletrabajo que en vez de facilitar el trabajo remoto lo encareció.
En síntesis: pasamos de un sistema que castiga al que contrata y premia la litigiosidad, a uno que acompaña al que invierte, formaliza y capacita. Actualizamos reglas pensadas para otra Argentina, levantamos trabas que nadie entendía y devolvemos racionalidad a un mercado laboral que la había perdido. Finalmente reducimos la carga fiscal, y subimos la vara en las contribuciones obligacionales que se fueron introduciendo en los convenios. Como dijimos, más empleo y mejores salarios para los trabajadores. Es una reforma a favor del trabajador y de las empresas cuyos ingresos habían sido carancheados por la casta.
Este proyecto fue el trabajo de un montón de personas. Cinco grupos centrales le fueron dando forma: @MinCapHum_Ar, @MinDesreg_Ar, Consejo de Mayo, @MinEconomia_Ar y la Secretaria Legal y Técnica. Entre todos fuimos armando un proyecto que llevó horas de discusión, que implicó hablar con muchísimos sectores e interesados, pero siempre con el foco en el trabajador y el empleador que nos pidió el presidente @JMilei.
VLLC!
Cuando Javier Milei ganó a fines de 2023, decidí por primera vez en mi vida apostar por la Argentina. Compré bonos, acciones y un campo en Mendoza. No lo hice por nostalgia, sino porque sentí que algo profundo estaba cambiando. Esos activos se duplicaron en valor. Y este mes, cuando los mercados cayeron tras la derrota de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires, volví a comprar más. Porque vi en Milei lo que muy pocos entienden: no es un político, es un reformador que no negocia con la decadencia.
El 7 de septiembre, Javier Milei sufrió una derrota dura en la Provincia de Buenos Aires. Fue un golpe político y simbólico: el bastión histórico del peronismo seguía resistiendo. Muchos lo dieron por terminado. Pero el 30 de septiembre, tres semanas después de aquella caída, Nina y yo fuimos a cenar con él a Olivos. Estuvimos tres horas y media a solas. No había cámaras, asesores ni discursos. Solo tres personas y una conversación honesta, en la que entendí por qué Milei es distinto.
Lo vi sereno. Analizaba cada dato de aquella elección con precisión quirúrgica. Sabía dónde había perdido y por qué. Me habló de los errores tácticos, de la boleta única, de la abstención en el conurbano, pero sin victimismo. No buscaba excusas, buscaba soluciones. Y lo más importante: no había perdido la fe. “La verdadera revolución —me dijo— empieza cuando los argentinos volvemos a creer en nosotros mismos”. Esa frase me quedó grabada. Era el resumen perfecto de su visión.
Salí de Olivos convencido de que no había perdido nada. Había aprendido. Le dije que el mercado iba a castigar la derrota, pero que yo iba a comprar más bonos argentinos, porque si uno cree en la libertad, tiene que invertir en ella. Y lo hice
Lo que ocurrió hoy confirmó esa intuición. Contra todos los pronósticos, La Libertad Avanza arrasó en las legislativas del 26 de octubre con el 40,8% de los votos a nivel nacional. Superó ampliamente al peronismo unido en Fuerza Patria, que apenas llegó al 24,5%. Pero el golpe más fuerte fue simbólico: ganó en la Provincia de Buenos Aires, donde hacía solo siete semanas había perdido por 13 puntos.
Fue una remontada épica, comparable con las grandes sorpresas de la política argentina. En el conurbano, donde la maquinaria peronista dominó durante décadas, la boleta única niveló el terreno y el cansancio social hizo el resto. Menos gente votó, pero los que sí lo hicieron fueron los que querían un cambio real. Jóvenes, trabajadores hartos de los planes, emprendedores frustrados con la burocracia. La abstención peronista fue tan decisiva como el voto libertario.
Después de aquella cena en Olivos, vi cómo Milei se levantó y volvió al ruedo. Recorrió el país, habló sin teleprompter, sin guión, con esa mezcla de furia y lucidez que lo caracteriza. Karina y Santiago Caputo rearmaron la estrategia, concentrándose en Buenos Aires. El PRO aportó estructura, y la alianza con Patricia Bullrich y Diego Santilli terminó siendo clave. El lema era simple: quedarse hasta el final. Y se quedaron. Fiscalizaron cada mesa, defendieron cada voto.
Hoy por la noche, cuando los resultados empezaron a llegar, la historia cambió. En Córdoba, Mendoza, Santa Fe, CABA… el mapa se tiñó de violeta. En el búnker del Hotel Libertador, Milei habló de “punto bisagra”. Lo fue. Con 94 diputados y avances en el Senado, ya no depende de vetos para impulsar las reformas estructurales que el país necesita.
Muchos argentinos aún dudan. Los entiendo. Décadas de frustraciones destruyen la fe en cualquier proyecto. Pero lo que ocurrió anoche demuestra que la confianza es contagiosa. Si los argentinos invirtieran en su propio país con la misma decisión con la que se van de él, la historia sería otra. Creer en Milei no es creer en un hombre, es creer en la posibilidad de un país distinto. En nosotros mismos. Si Trump y Bessent salieron a comprar activos en pesos creyendo en Argentina y Milei y ganaron, nosotros podemos hacer lo mismo.
Hoy el peronismo se nos aparece como fracasado y derrotado. Pero ha estado muy cerca de lograr su objetivo: logró generar una masiva huida del peso y de la deuda argentina que, en un país sin liquidez y sin acceso a los mercados (como Argentina), podría haber provocado un colapso financiero y, a modo de profecía autocumplida, un castigo electoral para el gobierno.
La ayuda estadounidense fue necesaria no porque el plan de Milei se viniera abajo, sino porque el riesgo peronista ahuyentó los capitales del país. Téngase presente que ha estado todo muy cerca de implosionar por el suicidio económico que constituye el peronismo.