si entras a un país para trabajar, respetar sus leyes, integrarte y aportar, bienvenido seas, da igual tu origen, tu nacionalidad o tu religión, pero si vienes a delinquir, generar inseguridad o despreciar las normas del país que te acoge, no tienes nada que hacer aquí
Lo más rico de un hombre definitivamente siempre será la iniciativa: vamos, te envío, te llevo, te traigo, te subo, te bajo, que quieres, tengo este plan