Hemos ganado un Mundial con Pedri suplente. Yamal al 50%. Con Pedro Porro, lateral de un equipo que casi desciende a Segunda. Con Rodri MVP tras recuperarse de una rotura de ligamento cruzado. Con Mikel Merino como héroe tras 4 meses parado. Con Baena siendo clave tras un año malo. Con Unai Simón ganando el Guante de Oro pese a que toda España pedía su suplencia. Laporte siendo el central del torneo tras un año duro, y Cubarsí sentando cátedra con 19 años. Con un Ferran Torres al que acribillaron y nos ha dado la segunda estrella.
Y encima jugando un fútbol excelso. Esta hazaña es historia del deporte.
La FIFA prohíbe las manifestaciones políticas por parte de los jugadores, ya sea mediante pulseras, camisetas, mantas o incluso cánticos.
A Rodri y a Morata los suspendieron un partido por cantar “Gibraltar es español” durante la Eurocopa.
Ahora los jugadores de Argentina exhibieron una manta con la leyenda: “Las Malvinas son Argentinas”.
¿Adivinen qué va a pasar?
Absolutamente nada.
No sé cómo reaccionaré al próximo "El Mundial para las girls" que lea/escuche.
Toda mi vida aguantando machistas para que ahora 4 tontas reproduzcan estereotipos, con purpurina rosa, como si las mujeres fuésemos gilipollas y no pudiésemos entender algo tan básico como el fútbol.
-Papi, ¿qué has hecho hoy en el trabajo?
-Romperle la nariz contra el suelo a una profesora que luchaba para que niños como tú tengan educación de calidad.
Me hace un montón de gracia lo de "docentes privilegiados". Privilegiados de qué, si hay oposición, máster, méritos e interinidad para llegar a un puesto de trabajo. A mí no me han elegido con el dedo. Mi privilegio es mi propia vocación, el resto va unido al esfuerzo del camino.
Si alguna vez alguien te preguntó por qué sigues perdiendo el tiempo en el arte, porque importa, por qué insistir en algo que no da dinero, llévale a ver Hamnet. Es un recordatorio devastador pero hermoso de que el arte no existe para ser rentable, sino para darle forma a lo que duele, a lo que no sabemos nombrar, y convertirlo en algo que nos conecta con otros, algo que permite que otras almas se reconozcan en el mismo dolor.