Hay dos tipos de hombres:
Uno que arruina tus fechas importantes, como navidad, tu cumpleaños.
Y otros que esperan con ansias esos días para hacerte feliz.
Ultimamente, mi mayor deseo es que los planes de Dios coincidan con los míos, pero si no es así, que prepare mi mente y mi corazón para aceptar con fe todo aquello que tenga preparado para mi vida.
Admiro profundamente a quienes han hecho de la amabilidad una forma de vida y no una estrategia para conseguir algo a cambio. A quienes ayudan sin calcular, tratan bien sin conveniencia y dejan un poco de luz por donde pasan. Ese tipo de bondad siempre se nota.