Y comencé a follarla, tan mojada, tan caliente, tan deseada.. q la susurré al oído q no podía más, q la iba a dejar a medias. Pero ELLA quería mi semen, diciéndome "Córrete, quiero q lo hagas ya, hoy es tu día de perversión..." y lo hice, ante esa MUJER tan cómplice en mis deseos