La vida es eso, se trata de caerse y volverse a levantar. Las veces que haga falta. Sin rendirse. Con lágrimas y sonrisas. Con todo tú. Pero siempre hacia adelante.
Como cuando decías “casa” tocando cualquier cosa jugando al pilla-pilla para que nadie pudiese pillarte.
Igual pasa con algunas personas. Que se convierten en casa y te salvan de todo.