Los leo preocupados porque cualquiera con tu usuario va a tener tu número de teléfono, llegan a conocer las guías telefónicas y les agarra un ataque de pánico.
Una mamá del grupo contó orgullosa que su bebé de 4 meses duerme de corrido toda la noche, solito en otro cuarto, porque lo entrenaron con ese método en que los dejas llorar. Intenté no juzgar pero no puedo.
El nivel de paz mental que te da llegar a un viernes, esquivar cualquier plan que implique socializar, pedir comida rica y maratonear una serie en pijama, no lo cambio por nada.
La maternidad me cambió la vida por completo, desde que abro los ojos hasta que me acuesto mi bebé me necesita, es de lo más difícil que he vivido, pero también de lo más natural y hermoso, porque en medio del cansancio aprendí lo que es amar sin medida y sentirme completa siendo su mamá.
Otra vez una tragedia. Y otra vez: “falló la escuela”.
No.
Basta de pedirle todo a la escuela.
La violencia, el abandono, la falta de límites y de cuidado no nacen en el aula.
Los docentes sostienen lo que pueden, todos los días. No pueden reemplazar a la familia ni a la sociedad.
Si un chico llega armado, el problema empezó mucho antes.
Háganse cargo los adultos.
Porque seguir culpando a la escuela es la forma más cómoda de no asumir nada.