Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”
cómo odio que llegue la hora de dormir, con sueño, cansancio y no poder hacerlo, por las pesadillas y pensamientos intrusos que se cruzan por mi mente☹️