Una ofrenda de paz con tu carne haré,
y mi amor por ti demostraré.
Te amo desde todo tu ser;
arrancaría tu corazón
y lo guardaría en un relicario
que en mi cuello usaré.
Un cuadro pintaré,
y en mi alma te tendré.
Te devoraré,
y de cada momento de ello lo disfrutare.