triste no tener enemigos:es señal q no se tiene ni talento q haga sombra, carácter q impresione,valor temido, honra de la q murmuren,ni cosa buena q se envidie.
Es una verguenza que le sigan lavando la cara a estos oscuros y peligrosos personajillos del @igacColombia .
Amparados en el rezago que si es evidente, tienen montada una trama corrupta donde en solo @AlcaldiaChia tienen 98 predios de exministros, amigos de este gobierno y otros gobiernos, ex alcaldes de Chía y Bogotá y varios narcos condenados, por precios irrisorios.
En Chía están dejando de cobrar 70 mil millones anuales gracias a la manguala con el secretario de Hacienda y los Marulanda boys
“Ese ese el negocio socio!”
@ABDELAESPRIELLA@jrestrp@miguel_gomez_m@CundinamarcaGob
Y la tingua de pico verde que en concepto de uds debía respetarse su habitat en Chía pero doña @IreneVelezT de forma sospechosa (q deberán investigar internacionales), desconoció.
La @ANLA_Col está cooptada por el cartel carretero al igual que la @ANI_Colombia como lo denunció en su momento @petrogustavo y no pasó nada.
Perdón corrijo. Si pasó: fortalecieron su control corrupto en esas entidades en el último año de gobierno.
Una vergüenza!
@jcsm67 Jeje
Este es el nivel de argumentación de
Los bodegueros al servicio de la oficina de sicarios digitales de Bogotá bajo coordinación de @Danielbricen
Sra ministra: espero que toda la informacion sea veraz.
Lo digo por que son múltiples las falsedades y trampas con los q esa cartera y otras entidades públicas defiende los torcidos de algunas concesiones viales.
Ayer no más la relatoría del @consejodeestado nos certificó q una sentencia citada para defender 13 transferencias inconstitucionales en favor de la UF3 de la APP 001 de 2017, resultó inexistente.
Imagínese! No solo incurren en falsedades en escrituras, modifican burdamente actos admministrativos, sino que ahora se inventan sentencias.
Q miedo!
@ABDELAESPRIELLA@jrestrp@elsanoguerabaq@juancamilostos@msantapalacios@ANI_Colombia@AlcaldiaChia@CundinamarcaGob@nicolasgarciab
No!
Respetada Vicky
Cual es el afán en posicionar a este peligroso coordinador de la oficina de sicarios digitales de Bogotá?
Cuando el aplauso se vuelve el objetivo, la ayuda tiende a distorsionarse hacia lo que es fotografiable, no hacia lo que es necesario.
La necesidad de la persona ayudada queda subordinada a la necesidad narrativa del que ayuda.
Una distinción útil (Maimónides)
Hay una jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía que toca exactamente esto:
el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir:
la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
En síntesis:
la obra de caridad de @Danielbricen es otra pantomima digital propagandística masivamente replicada y aplaudida por sus focas digitales afanadas todas por posicionar una nueva figura con muchas máculas ( con solo examinar los donantes de la
Campaña a la Cámara, podrá ud entender hacia donde ordena este fulano disparar los misiles digitales de sus peligrosos bodegueros)
No ministro
No normalizemos la egolatría
Cuando el aplauso se vuelve el objetivo, la ayuda tiende a distorsionarse hacia lo que es fotografiable, no hacia lo que es necesario.
La necesidad de la persona ayudada queda subordinada a la necesidad narrativa del que ayuda.
Maimónides lo explicó magistralmente hace 800 años.
En su obra del Mishné Torá plantea una escalera de la caridad (tzedaká)
El Mishné Torá trae la jerarquía de ocho niveles de caridad.
Esa jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía toca exactamente esto:
el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir:
la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
En síntesis:
la obra de caridad de @Danielbricen es otra pantomima digital propagandística masivamente replicada y aplaudida por sus focas digitales
La asimetría incómoda
Aquí hay algo revelador: es mucho más fácil, visible y rentable en redes donar una prima puntual que hacer el trabajo lento, técnico y menos fotografiable de tramitar una reforma legislativa — que además podría fracasar, tomar años, y no generar ni una sola imagen viral en el camino. Otros congresistas ya intentaron impulsar una iniciativa similar y no prosperó — lo cual sugiere que el camino legislativo es genuinamente más difícil que el gesto individual.
Esto no prueba mala fe de Briceño — pero sí expone la lógica que señalamos:
el sistema de incentivos de las redes premia el gesto visible y penaliza (con silencio, con nula recompensa) el trabajo institucional lento.
Un político “hechura de las redes” tiene, estructuralmente, más incentivos para lo primero que para lo segundo — sin que eso implique necesariamente que actúa de mala fe, sino que el terreno en el que compite recompensa un tipo de acción sobre otra.
Y de la Egolatría propia de los relámpagos digitales.
Es válido sospechar de un patrón cuando alguien construye su marca política en redes y luego usa esas mismas redes para anunciar sus gestos de generosidad — el anuncio público se vuelve parte del mismo engranaje que lo hizo conocido.
Hay una jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía que toca exactamente esto:
el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir: la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
Y de la Egolatría propia de los relámpagos digitales.
Es válido sospechar de un patrón cuando alguien construye su marca política en redes y luego usa esas mismas redes para anunciar sus gestos de generosidad — el anuncio público se vuelve parte del mismo engranaje que lo hizo conocido.
Hay una jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía que toca exactamente esto:
el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir: la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
La asimetría incómoda
Aquí hay algo revelador: es mucho más fácil, visible y rentable en redes donar una prima puntual que hacer el trabajo lento, técnico y menos fotografiable de tramitar una reforma legislativa — que además podría fracasar, tomar años, y no generar ni una sola imagen viral en el camino. Otros congresistas ya intentaron impulsar una iniciativa similar y no prosperó — lo cual sugiere que el camino legislativo es genuinamente más difícil que el gesto individual.
Esto no prueba mala fe de Briceño — pero sí expone la lógica que señalamos:
el sistema de incentivos de las redes premia el gesto visible y penaliza (con silencio, con nula recompensa) el trabajo institucional lento.
Un político “hechura de las redes” tiene, estructuralmente, más incentivos para lo primero que para lo segundo — sin que eso implique necesariamente que actúa de mala fe, sino que el terreno en el que compite recompensa un tipo de acción sobre otra.
No ministro
No normalizemos la egolatría
Cuando el aplauso se vuelve el objetivo, la ayuda tiende a distorsionarse hacia lo que es fotografiable, no hacia lo que es necesario.
La necesidad de la persona ayudada queda subordinada a la necesidad narrativa del que ayuda.
Maimónides lo explicó magistralmente hace 800 años.
En su obra del Mishné Torá plantea una escalera de la caridad (tzedaká)
El Mishné Torá trae la jerarquía de ocho niveles de caridad.
Esa jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía toca exactamente esto:
el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir:
la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
En síntesis:
la obra de caridad de @Danielbricen es otra pantomima digital propagandística masivamente replicada y aplaudida por sus focas digitales
No!
Respetada Vicky
Cual es el afán en posicionar a este peligroso coordinador de la oficina de sicarios digitales de Bogotá?
Cuando el aplauso se vuelve el objetivo, la ayuda tiende a distorsionarse hacia lo que es fotografiable, no hacia lo que es necesario.
La necesidad de la persona ayudada queda subordinada a la necesidad narrativa del que ayuda.
Una distinción útil (Maimónides)
Hay una jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía que toca exactamente esto:
el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir:
la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
En síntesis:
la obra de caridad de @Danielbricen es otra pantomima digital propagandística masivamente replicada y aplaudida por sus focas digitales afanadas todas por posicionar una nueva figura con muchas máculas ( con solo examinar los donantes de la
Campaña a la Cámara, podrá ud entender hacia donde ordena este fulano disparar los misiles digitales de sus peligrosos bodegueros)
Esto es lo perverso del mundo digital.
Ud se limita contestar con frases cortas q tratan de ser efectivistas pero se quedan en las descalificaciones por temor e incapacidad para debatir con argumentos.
La propaganda burda y previa de @Danielbricen va en contravía del tratado ético de Maimónides.
El punto ético central del sistema de Maimónides para el tema puntual de la alharaca egolatra de Briceño :
La línea divisoria entre la comunicación operativa y la propaganda del ego.
En el Nivel 8 ( Su famosa escala de donación, ordenada de menor a mayor grado de pureza y efectividad, se divide en 8 niveles), la interacción directa es un requisito técnico para lograr que la persona sea autosuficiente.
Sin embargo, Maimónides prohíbe tajantemente la publicidad o el alarde previo y posterior al acto.
La comunicación debe servir exclusivamente para el éxito del proyecto, nunca para el estatus del donante.
La diferenciación en este nivel se define a través de las siguientes reglas estrictas:
1. Comunicación Operativa (Permitida y Necesaria)
Propósito: Es funcional, privada y técnica.
Foco: Está centrada en las necesidades, habilidades y el plan de negocio de la persona que recibe el apoyo.
Acción: Firmar un contrato de trabajo, evaluar un plan de inversión o discutir los términos de un préstamo sin intereses.
Impacto: Protege la dignidad del receptor al tratarlo como un socio comercial legítimo y no como un objeto de caridad.
2. Propaganda Previa y Publicidad (Estrictamente Condenada)
Propósito: Es promocional, pública y egoísta.
Foco: Está centrada en la generosidad, la riqueza o el "buen corazón" del donante.
Acción: Anunciar en medios de comunicación, redes sociales o boletines comunitarios que se va a otorgar una subvención, un empleo o una donación a una persona o familia específica.
Impacto: Destruye el Nivel 8 y lo degrada automáticamente al Nivel 1 (dar con arrogancia o de mala gana), porque humilla públicamente al receptor antes de que pueda independizarse.
El veredicto de Maimónides sobre la publicidad
Maimónides aclara en sus escritos que si un donante publicita su acción para ganar fama, aplausos o beneficios fiscales, el acto pierde casi todo su valor espiritual.
La única excepción aceptable en la ley judía tradicional para hacer pública una donación es para inspirar a otros a donar, pero esto se aplica a fondos comunitarios generales (como construir un hospital), nunca cuando expone la vulnerabilidad de un individuo específico.
En el Nivel 8, la interacción cara a cara debe mantener la misma humildad y discreción que el anonimato absoluto de los niveles inferiores.
@ABDELAESPRIELLA@jrestrp
@SoyJerome__ Redacción burda se llama.
Se dice "haya personas" cuando hablas de existencia (verbo haber).La regla con el verbo haber es fija: cuando indica que algo existe, siempre se usa en singular (haya), incluso si lo que sigue es plural (personas).
Esto es lo perverso del mundo digital.
Ud se limita contestar con frases cortas q tratan de ser efectivistas pero se quedan en las descalificaciones por temor e incapacidad para debatir con argumentos.
La propaganda burda y previa de @Danielbricen va en contravía del tratado ético de Maimónides.
El punto ético central del sistema de Maimónides para el tema puntual de la alharaca egolatra de Briceño :
La línea divisoria entre la comunicación operativa y la propaganda del ego.
En el Nivel 8 ( Su famosa escala de donación, ordenada de menor a mayor grado de pureza y efectividad, se divide en 8 niveles), la interacción directa es un requisito técnico para lograr que la persona sea autosuficiente.
Sin embargo, Maimónides prohíbe tajantemente la publicidad o el alarde previo y posterior al acto.
La comunicación debe servir exclusivamente para el éxito del proyecto, nunca para el estatus del donante.
La diferenciación en este nivel se define a través de las siguientes reglas estrictas:
1. Comunicación Operativa (Permitida y Necesaria)
Propósito: Es funcional, privada y técnica.
Foco: Está centrada en las necesidades, habilidades y el plan de negocio de la persona que recibe el apoyo.
Acción: Firmar un contrato de trabajo, evaluar un plan de inversión o discutir los términos de un préstamo sin intereses.
Impacto: Protege la dignidad del receptor al tratarlo como un socio comercial legítimo y no como un objeto de caridad.
2. Propaganda Previa y Publicidad (Estrictamente Condenada)
Propósito: Es promocional, pública y egoísta.
Foco: Está centrada en la generosidad, la riqueza o el "buen corazón" del donante.
Acción: Anunciar en medios de comunicación, redes sociales o boletines comunitarios que se va a otorgar una subvención, un empleo o una donación a una persona o familia específica.
Impacto: Destruye el Nivel 8 y lo degrada automáticamente al Nivel 1 (dar con arrogancia o de mala gana), porque humilla públicamente al receptor antes de que pueda independizarse.
El veredicto de Maimónides sobre la publicidad
Maimónides aclara en sus escritos que si un donante publicita su acción para ganar fama, aplausos o beneficios fiscales, el acto pierde casi todo su valor espiritual.
La única excepción aceptable en la ley judía tradicional para hacer pública una donación es para inspirar a otros a donar, pero esto se aplica a fondos comunitarios generales (como construir un hospital), nunca cuando expone la vulnerabilidad de un individuo específico.
En el Nivel 8, la interacción cara a cara debe mantener la misma humildad y discreción que el anonimato absoluto de los niveles inferiores.
@ABDELAESPRIELLA@jrestrp
Cuando el aplauso se vuelve el objetivo, la ayuda tiende a distorsionarse hacia lo que es fotografiable, no hacia lo que es necesario.
La necesidad de la persona ayudada queda subordinada a la necesidad narrativa del que ayuda.
Una distinción útil: Maimónides
Hay una jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía que toca exactamente esto: el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir: la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
En síntesis: la obra de caridad de @Danielbricen es otra pantomima digital propagandística masivamente replicada y aplaudida por sus focas digitales
Cuando el aplauso se vuelve el objetivo, la ayuda tiende a distorsionarse hacia lo que es fotografiable, no hacia lo que es necesario.
La necesidad de la persona ayudada queda subordinada a la necesidad narrativa del que ayuda.
Una distinción útil: Maimónides
Hay una jerarquía clásica de la caridad en la tradición judía que toca exactamente esto: el nivel más alto de dar no es el que se hace con más generosidad emocional, sino el que se hace de forma anónima, donde ni el donante sabe a quién ayuda ni el receptor sabe quién lo ayudó — porque ahí se elimina toda posibilidad de que la ayuda sirva al ego de alguien.
Es una forma de decir: la pureza del motivo se mide, en parte, por cuánto sobrevive la acción cuando se le quita el público.
En síntesis: la obra de caridad de @Danielbricen es otra pantomima digital propagandística masivamente replicada y aplaudida por sus focas digitales