Todo chileno debe saber y repetir : el Estrecho de Magallanes es completamente chileno, y eso confirmado en 2 Tratados! (Trat. de Límites de 1881 y de Paz y Amistad de 1984 ), suscritos con Argentina.
Mal que cada tanto autoridades argentinas lo cuestionen .
Lamento profundamente el fallecimiento del cabo primero Marco Cosme Barquero, asesinado en el cumplimiento de su deber y juramento a la patria. El año antepasado presenté un proyecto de ley que sanciona con la pena de muerte a quien asesine a un uniformado mientras está en funciones. Comparte si piensas que debiese empezar a tramitarse.
Respuesta de Pablo Millar, nuestro encargado del equipo de infraestructura, al ministro de transporte, por su defensa al abuso en la renovación de contratos de autopistas.
El espejismo del arriendo perpetuo: por qué la "tarifa social" de las autopistas es un impuesto encubierto
En una reciente columna, el biministro Louis de Grange defendió la polémica tesis de que las tarifas de las autopistas ya financiadas no deben bajar a su costo de operación y mantenimiento, apelando a una supuesta "rentabilidad socialmente óptima". Para ilustrar su punto, recurrió a una analogía inmobiliaria: sostuvo que si una familia termina de pagar un departamento comprado con crédito hipotecario, no por eso reduce el arriendo al costo de los gastos comunes. Esta comparación no solo es profundamente falaz, sino que devela la peligrosa lógica tecnocrática que busca legitimar el despojo de los ciudadanos en favor del aparato estatal.
El absurdo de cobrarse arriendo a uno mismo
El error metodológico y moral del biministro radica en ignorar deliberadamente de quién es el activo. Un departamento privado pertenece a un particular que invierte su capital y se lo arrienda a un tercero en un acto de libre asociación. Las autopistas en Chile, en cambio, son Bienes Nacionales de Uso Público; por definición legal y filosófica, pertenecen en co-propiedad a todos los chilenos.
Siguiendo la propia lógica de la autoridad: si usted termina de pagar el crédito hipotecario de su casa y decide habitarla, ¿se cobraría un arriendo a sí mismo para entregárselo a la junta de vecinos? Evidentemente no. Usted solo pagaría los "gastos comunes" correspondientes a la mantención y administración del inmueble. Pretender que los ciudadanos paguen una "renta de mercado" por sobre el costo operativo de una infraestructura que ya financiaron por completo equivale a obligar al propietario a pagar un arriendo perpetuo por vivir en su propia casa. El peaje (TAG) nació para pagar la construcción de la obra; una vez amortizada, continuar con cobros excesivos es un abuso patrimonial.
La arrogancia de la planificación central
El concepto de "tarifa socialmente óptima" introducido por la autoridad no es más que un sofisticado eufemismo para esconder la vieja arrogancia de la planificación centralizada. Supone que un burócrata en una oficina pública es capaz de calcular el "precio eficiente" para millones de usuarios, ignorando que el Estado es incapaz de conocer las preferencias individuales ni las dinámicas reales de la oferta y la demanda.
La noción de "bienestar colectivo" se utiliza aquí como una abstracción para encubrir una realidad monopólica. En Chile no existe un mercado libre de carreteras; estamos ante monopolios geográficos otorgados y regulados por el Estado. Esta situación se agrava por la total ausencia de caleteras alternativas transitables o bypass en gran parte del territorio nacional, lo que priva al ciudadano de cualquier posibilidad de elección libre. Al no haber competencia, la tarifa pierde su naturaleza de precio y se convierte en una exacción obligatoria.
La gran estafa del impuesto encubierto
Gracias a la fiscalización legislativa —reflejada en la Comisión Investigadora ampliamente respaldada e impulsada por el diputado Johannes Kaiser— y a las revelaciones periodísticas de Bío Bío Chile, hoy conocemos el verdadero trasfondo de este debate: la captura fiscal. Al expirar los contratos vigentes, el diseño estatal no apunta a beneficiar al usuario, sino a que el Estado se apropie de entre el 50% y el 75% de la recaudación de los peajes.
Cuando el Estado captura las tarifas de un activo ya pagado para financiar el gasto corriente, la concesión se desnaturaliza por completo y se transforma en un impuesto encubierto altamente regresivo. Se perpetúan así los llamados "subsidios cruzados", donde el dinero de los automovilistas y transportistas se desvía para financiar agendas políticas ajenas a la infraestructura vial.
Esta política redistributiva es una de las más ineficientes del mundo: es un hecho documentado que el índice Gini en Chile antes y después de impuestos prácticamente no se mueve en comparación con las naciones de la OCDE. El dinero no mejora la calidad de vida de las personas; simplemente se fuga y se disuelve en el gigantismo de la burocracia estatal. Los ciudadanos no pueden seguir pagando a ciegas para que el político de turno decida discrecionalmente qué hacer con esos recursos.
Nuestra propuesta: Concesiones para mantener, no para expoliar
Desde una perspectiva liberal y de respeto irrestricto al bolsillo de los trabajadores, la solución al vencimiento de los contratos viales exige un cambio radical de condiciones:
•Rebaja sustancial e inmediata de tarifas: Es técnica y económicamente factible reducir los peajes entre un 30% y un 50% al finalizar los contratos actuales. Esto garantiza una rentabilidad atractiva para el operador privado, permitiendo la reinversión y la mejora tecnológica, pero elimina la tajada expropiatoria que el Estado pretende recaudar.
•Concesión estrictamente acotada a la mantención: Las nuevas licitaciones deben basarse exclusivamente en los costos objetivos de operación, reparación, conservación y seguros. Bajo ningún caso el activo debe volver al control directo del Estado, cuyos nulos incentivos de eficiencia e infraestructura están a la vista de todos al observar el deterioro de empresas estatales como EFE.
•Responsabilidad y disciplina fiscal: Exigimos transparencia total sobre el destino de cada peso recaudado. Conforme se desmonte este impuesto encubierto en las autopistas, el Ejecutivo debe comprometerse a reducir el gasto público ineficiente en la misma proporción.
Las concesiones viales fueron exitosas porque recurrieron a la eficiencia privada para modernizar el país, no porque pretendieran convertir al Estado en un rentista perpetuo. Las carreteras ya fueron pagadas por los chilenos, las carreteras son nuestras; es hora de que las tarifas dejen de ser un traje a la medida del fisco y comiencen a respetar la propiedad y la libertad de quienes las transitan.
En 1984, un homme assis face à une caméra a décrit notre époque avec une précision qui glace.
Yuri Bezmenov n'était pas un espion de roman. Journaliste soviétique, homme de l'agence Novosti et du KGB, il avait passé sa carrière à fabriquer de l'influence avant de faire défection en 1970. Ce qu'il est venu dire à l'Ouest tient en une phrase : la vraie guerre que menait l'URSS n'avait presque rien à voir avec les missiles ou les espions. C'était une guerre psychologique, lente, patiente — la « subversion idéologique ». Selon lui, l'essentiel de l'effort des services y était consacré. Pas pour voler des secrets. Pour modifier la perception du réel de tout un peuple, au point qu'il ne puisse plus, même face aux faits, défendre sa propre survie.
Il décrivait quatre phases.
1️⃣ La démoralisation. La plus longue : 15 à 20 ans, le temps d'éduquer une génération. On ne détruit pas un pays par la force, on le retourne contre lui-même. On travaille l'école, l'université, les médias, la culture, jusqu'à ce qu'une génération entière grandisse en méprisant son histoire, sa nation, son héritage, ses pères. Le détail terrifiant : une fois la chose accomplie, elle est irréversible. Ces gens sont « programmés ». Exposez-les à des faits authentiques, des preuves : ils refuseront de les voir. Ils continueront à se croire vertueux en démontant ce qui les protège.
2️⃣ La déstabilisation. 2 à 5 ans. On attaque les fondations : l'économie, l'autorité, les rapports sociaux, la défense. Tout ce qui tenait devient « négociable ».
3️⃣ La crise. Quelques semaines. Un choc, un point de bascule, et une société désorientée réclame elle-même qu'on la « sauve ».
4️⃣ La normalisation. On installe un nouvel ordre, présenté comme une libération. Le mot est emprunté, avec ironie, à la « normalisation » de la Tchécoslovaquie écrasée après 1968.
Puis 1991 est arrivé. L'URSS s'est effondrée, l'Occident a fêté sa victoire, et on a rangé tout ça au rayon des vieilles peurs.
Mais on confond le lanceur et la charge. Ce qui est tombé en 1991, c'est l'État soviétique — la fusée. L'arme idéologique, elle, avait déjà été tirée des décennies plus tôt. Et une arme de démoralisation a cette propriété diabolique : une fois la première génération retournée, elle n'a plus besoin de Moscou. Elle s'auto-réplique. Le commanditaire peut mourir, le programme tourne tout seul.
Regardez où nous en sommes.
Le wokisme n'est pas une lubie d'étudiants. C'est la phase terminale du processus que Bezmenov décrivait. Une civilisation qui enseigne à ses propres enfants que son héritage est une honte. Qui transforme ses universités en tribunaux permanents contre elle-même. Qui réécrit son histoire en réquisitoire et culpabilise jusqu'à sa propre existence. La démoralisation devenue religion d'État. Le réflexe de survie d'un peuple — sa fierté, sa continuité, son droit à se transmettre — requalifié en crime.
C'est exactement le symptôme qu'il annonçait : des sociétés incapables d'évaluer un fait évident dès qu'il contredit le dogme. Montrez-leur les chiffres, les conséquences, le mur qui approche : elles applaudiront leur propre dissolution en la prenant pour du progrès.
Or une civilisation qui se déteste ne se défend plus. Elle s'excuse d'exister. Et un organisme qui a désappris à vouloir vivre est déjà à moitié mort.
Voilà pourquoi ce combat n'est pas « culturel » au sens décoratif. Il est vital, au sens propre. Réapprendre à aimer ce qu'on est, transmettre sans honte, défendre une continuité plutôt qu'organiser son repentir perpétuel — ce n'est pas de la nostalgie, c'est une condition de survie. Une civilisation vivante est une civilisation qui ne se hait pas. Le reste, c'est la mort, en version rassurante.
Bezmenov terminait sur un avertissement simple : il reste très peu de temps avant que le processus ne devienne irréversible.
Madre chilena hace un llamado de alerta, su hijo de 3 años le solicitaron comprar un libro "Conociendo
mi cuerpo y mis emociones"
TEMARIO Y ILUSTRACION
Masturbación
Que es una r.sexual
Coito
orgasmo
Ya empezó en CHILE, Imaginen que se implemente la ESI
Cada vez más vemos como la tendencia de normalizar el sexo con niños avanza en todo el mundo por un grupo "progre" y lo disfrazan de "prevención" !
Epstein queda chico!
No te sumen a la perversión y rechaza los proyectos!
#NiAbortoNiESI@PamJiles@hectorbarria@CamanoDiputado
La ESI, entre otras aberraciones enseña que los niños pueden consentir con quien quiera tener relaciones. De esto se aprovecharán los pedófilos. #NiAbortoNiESI.
Padres ¡ALERTA!
#NiAbortoNiESI
Envío correo de esta comisión para que escriban a estos parlamentarios que se encuentran en esta comisión, para que respeten la vida del que está por nacer.