Y como último acto de amor, le contaré a todo el que se deje cómo eres una pinche rata mentirosa.
Y que la mosquita muerta de tu amiguita vaya a chingar a su reputísimo padre.
Pensar que el wey me tuvo que desbloquear después de meses para marcarme porque no contesto sus llamadas... y yo ignorarlo.
Karma es un gato, verdaderamente.
Ganó más atención mediática el caso del profesor que se suicidó por una supuesta acusación falsa que la cantidad de feminicidios que han habido esta semana en Latinoamérica, nos vamos a extinguir todos antes de erradicar la misoginia, parece.