Mató a Uribe Turbay y bailó
sobre su cadáver; hundió a la señora Dávila, sacó a la cabal a patadas y con trampas, usó como un trapo viejo a Paloma Valencia, se burló y manoseó al imbécil Oviedo y, por último, se unió al que tenía guardado en el clóset desde el comienzo: el hampón Espriella, la burra del Ubérrimo.
Siempre hay que recordar que, mientras Iván Cepeda se la pasó toda su vida luchando para que los bandidos paramilitares como Santiago Uribe fueran a la cárcel, el malparido de Abelardo de la Espriella se la pasó defendiéndolos. ¡IVÁN CEPEDA PRESIDENTE!
Que un candidato mitómano, clasista, racista, machista, misógino, aporofóbico, defensor de narcos, que habla de destruir páramos y presume que su verga le ganó votos femeninos, haya sacado más de 10m de votos, no habla de él. Habla del fracaso educativo y moral de este país.
Como se les va a ocurrir votar por un acosador sexual, corrupto, maltratador de animales, reaccionario, impulsivo, que tiene 0 respeto por el medio ambiente y las personas; cuyo plan de gobierno consta de 3 páginas y que ni siquiera tiene un discurso consistente? No darles pena.
No me extraña la fuerza de #Abelardo. En un país donde tantos admiran al vivo, al atarván con plata, al que se salta la fila, al que presume poder y desprecia al débil, era cuestión de tiempo que apareciera alguien que convirtiera esos valores en proyecto político.