Negue tres veces el clima mundialista como Pedro a Jesus pero INFANTINO piadoso como el Nazareno me perdonó y me salvo de la eterna condena con un simple gesto (darme partidos falopas a la noche para no pensar en las desgracias personales y generales)
Por eso NUNCA hay que dejar de apreciar la GRANDEZA de LeBron James. Le dio vuelta la serie a un equipo de superestrellas que en temporada regular terminó 73-9!!!!