Anoche un coche se le metió a lo bestia a mi Uber.
El del coche le grita: Huevos!
El del Uber responde: Lames, puto!
De repente, el del Uber me voltea a ver: Por cierto, no tiene nada de malo si a ti te gusta hacer eso, soy aliado.
Yo que no le dije ni Hola, me quedé tieso.