La central térmica de la Robla, en León dice adiós a su chimenea. 11 segundos y 48 kilos de explosivos para derribar el que ha sido el emblema industrial de la localidad
Cobra 1.000€ de ayuda, y como nunca ha trabajado, no tiene nómina para que le hagan un contrato de alquiler, por eso siempre ha sido y es okupa.
Y si no empatizas con ella, eres facha perdido.