Hay personas que te dicen “no tengo mucho que ofrecerte”, pero te ofrecen momentos de felicidad, te hacen reír, te dan paz, te ayudan con tus miedos, te dan amor y créanme, eso es lo mejor que puedes ofrecerle a alguien, lo material no lo es todo.
Luego, me fijé en cómo era él, su personalidad, su cotidianidad y las personas que lo acompañaban ¿Quiénes? Nadie, no había nadie. Una vida de lujos pero vacía ¿Bajo qué costo obtenemos lo que queremos?