Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.
El Himno de los Estados Unidos acá en Seattle ha sido una auténtica escena de película. Espectacular. Véanlo hasta el final. Brutal. Más de 65 mil personas, lleno absoluto. Estados Unidos demostrando que también es un país futbolero. Fabuloso.